Confusam denunció intento de frenar legalización de aborto

Sectores que se oponen a la aprobación del proyecto auspiciado por el gobierno, piden que se mantenga la objeción de conciencia sobre el equipo médico, lo que eliminaría la prestación de algunos centros asistenciales.

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La Confederación Nacional de la Salud Municipal (Confusam) emplazó al Congreso a aprobar en el más corto plazo el proyecto de ley que despenaliza el aborto en tres causales y a rechazar una nueva propuesta enviada por detractores de la iniciativa.

“Ante la inminencia de la aprobación del proyecto de ley que despenaliza el aborto en tres causales, sectores conservadores han planteado una nueva indicación relativa a ampliar la objeción de conciencia, ya aprobada para profesionales médicos, a otros profesionales que integran el equipo de salud”, advirtió el presidente de la organización sindical, Esteban Maturana.

A su juicio, dicha iniciativa tiene por objetivo principal continuar postergando la aprobación del proyecto de ley en discusión en el Senado y, de ser posible, anular las posibilidades de las mujeres a no verse obligadas a enfrentar a la justicia en caso de interrumpir un embarazo cuando concurra alguna de las opciones contempladas en la normativa.

Respecto de la propuesta de ampliar la objeción de conciencia a otros profesionales del equipo de salud, la Confusam manifestó un “categórico rechazo por cuanto, además de no compartir que el Gobierno haya cedido otorgando la facultad de objeción de conciencia a médicos, consideramos que involucrar al resto de las profesiones contribuiría a anular los objetivos mismos que dieron origen a este proyecto de ley, constituyendo una señal más de debilidad del Ejecutivo ante presiones de los opositores al mismo”.

El líder de la organización representante de los trabajadores de la salud pública dijo que no desconocen el derecho de todo profesional a tener sus propias convicciones ideológicas, pero que ello no puede constituirse como “excusa” para no realizar acciones que demanden las personas orientadas al resguardo de su salud y su vida.

Pretender como razonable y por ende aceptable que un profesional niegue una determinada prestación en consideración a sus particulares convicciones, es de suyo inaceptable por cuanto abre paso a que, en tiempos no muy lejanos, nos veamos en la situación de enfrentar que algún profesional rechace atender a una persona por practicar una ideología distinta o ser de una raza diferente”, aseguró Maturana.

Asimismo, la organización sindical planteó su rechazo a la decisión del rector de la Universidad Católica en relación a no practicar el aborto en sus establecimientos de salud.

“Es del caso señalar la falta de consistencia de dicha decisión en instituciones que hacen de la salud, reconocida como un derecho humano, un negocio sumamente lucrativo, al igual que lo hacen con la educación”, puntualizó.