Miami, el enclave de oposición a Maduro fuera de Venezuela

La llamada "Ciudad Mágica" se ha solidificado como un vigoroso territorio de oposición al gobierno de Nicolás Maduro. Aunque existen muchos condimentos más allá de las protestas en suelo norteamericano.

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Joe Raedle/Getty Images/AFP

La temperatura en la cálida Miami no ha bajado de los 25 grados hace semanas y a pesar de que la lluvia puede ser un invitado sorpresa en cualquier momento, habitualmente el sol brilla sobre The Magic City (La Ciudad Mágica).

Bajo ese mismo sol, más de un centenar de manifestantes venezolanos caminaron el pasado 1 de junio por el centro de Miami en una protesta en contra del gobierno de Nicolás Maduro.

La perla de la Florida es el hogar de más de 100.000 venezolanos -la gran mayoría opositores a Maduro- y en los últimos años se ha ido solidificando como un robusto enclave de protesta que busca el derrocamiento al presidente de Venezuela. Aunque muchos de los “nuevos venezolanos” que han llegado a Miami, no son muy bienvenidos precisamente.

Miami se ha convertido en un centro neurológico de protestas contra Maduro. / Joe Raedle /Getty Images/AFP

“Goldman Sachs se beneficia de la matanza de venezolanos”, se escuchó en reiteradas ocasiones ese 1 de junio. Goldman Sachs (GS) es uno de los grupos de inversión y valores financieros más grandes del mundo con sede en Wall Street, Nueva York.

La empresa neoyorquina adquirió bonos emitidos por la petrolera estatal venezolana ,por un monto equivalente a USD$2.800 millones, con un descuento de un 70% respecto de su valor de mercado.

Mientras los opositores radicados en Miami marchan contra el gobierno de Maduro y la reciente compra de bonos por parte de GS, otros venezolanos simpatizantes del “chavismo” y del gobierno de Maduro compran lujosas casas en los suburbios, programan vacaciones en Europa, invierten e inician una nueva vida en el estado de la Florida, lo que ha enfurecido a los opositores.

Según consigna The New York Times, José Antonio Colina, un líder de los exiliados venezolanos, vocifera que la compra de bonos de Goldman “es una bomba de oxígeno para el gobierno venezolano”, señala.

Los últimos dos años la crisis en Venezuela se ha disparado a proporciones inimaginables, con una caída del PIB de un 27% en los últimos tres años y una inflación que ya alcanzó los tres dígitos con un 720%.

¿Podría ser que la compra de Goldman Sachs sea para un propósito contrario? Los opositores no lo creen ni por un segundo.

Venezolanos rechazan la compra de bonos de PDVSA por parte de Goldman Sachs / AFP FOTO/ Bryan R. Smith

La Asamblea Nacional de Venezuela -de mayoría opositora- y cuyo presidente es Julio Borges, envió una nota de protesta al presidente de GS, Lloyd Blankfein, afirmando que “la línea de salvación financiera del régimen servirá para reforzar la brutal represión desencadenada contra cientos de miles de venezolanos que protestan pacíficamente por el cambio político”.

Venezuela lleva más de dos meses de protestas que han enfrentado a las fuerzas militares venezolanas y los marchantes. El saldo de estas manifestaciones, según información de la Fiscalía General, ha arrojado al menos 65 muertos y 1.276 heridos.

De vuelta en Miami, el aumento de venezolanos chavistas viviendo en la ciudad mágica, ha ensanchado el malestar de los opositores de manera visceral. Mientras el dinero de Goldman Sachs no sea invertido en la importación de alimentos y medicamentos para los venezolanos que tienen que convivir con una escasez extrema de productos, en Estados Unidos los opositores se organizan para delatar de forma pública a cualquier simpatizante del gobierno que sea reconocido en la calle, en un restaurante o donde sea.

La semana pasada, la Selección Sub 20 de Fútbol de Venezuela accedía a la final de la cita planetaria en Corea del Sur. Su entrenador, Rafael Dudamel, invitó al presidente Maduro a “bajar las armas”. Sin ese paso y sin la existencia de elecciones democráticas, el futuro venezolano sigue siendo incierto.