Alumnos del Instituto Nacional se retoman el establecimiento

El vicepresidente del centro de alumnos señaló a La Nación que "vamos a estar hasta las últimas en este período de movilizaciones, asumiendo las consecuencias".

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Una nueva toma protagonizaron alumnos del Instituto Nacional esta madrugada luego de que el establecimiento fuera desalojado el pasado viernes por carabineros, momento en que no había nadie al interior del colegio.

“Como alumnos vamos a estar hasta las últimas en este período de movilizaciones, asumiendo todas las consecuencias que esto traiga”, señaló el vicepresidente del Centro de Alumnos del Instituto Nacional (CAIN), Giordan Frías, a La Nación.

Desde la dirección de Educación Municipal de Santiago, señalaron que interpondrán una demanda civil en contra de los padres de los alumnos responsables por los daños de las tomas, bajo el lema “rompe, paga”. El objetivo sería que los apoderados paguen por los destrozos.

“El ‘rompe paga’ del alcalde es solamente para que nosotros paguemos por sus platos rotos, ya que venimos exigiendo estas demandas hace más de 10 años. Por lo tanto si nadie se ha hecho cargo, nosotros les exigimos que vengan y paguen por la educación paupérrima que estamos recibiendo”, señaló el vicepresidente del CAIN.

PETITORIO DE LOS ALUMNOS

Las demandas de los estudiantes del Instituto Nacional tienen cuatro ejes centrales según explicó Frías: El primero es una “educación feminista equitativa”. “Acá hay un machismo claro por parte de los profesores y rectoría no ha hecho nada (…). En ese minuto estamos excluyendo a las mujeres como parte de la ciudadanía”, señaló.

Otro pedido de los estudiantes tiene relación con la infraestructura. “Tenemos salas de ciencias que no podemos ocupar por falta de equipamiento. Eso sin considerar las salas de clases que no están preparadas”, explica el vicepresidente del CAIN.

El tercer punto es una “educación democrática, porque lamentablemente hemos vivido represión sobre todo durante este año, y no hemos podido tener las instancias democráticas como alumnos para poder debatir sobre los temas que hemos planteado”, dice Frías.

El último eje del petitorio es sobre el dinero de la ley CEP: “se le están pagando a los profesores sus sueldos con la ley CEP, un dinero destinado a actividades extraprogramáticas y academias. Contamos con alrededor de 62 academias, de las cuales muchas están muriendo por falta de pago”.

Respecto de la respuesta del establecimiento a sus pedidos, Frías afirmó que “tuvimos una mesa de diálogo el día viernes, en la cual solamente obtuvimos más mesas de diálogo”.