Desde la alimentación hasta la calefacción: siga estos consejos para capear el frío

Solange Parra, nutricionista del Colegio de Nutricionistas de Chile, explica a La Nación que las comidas que se aconsejan para los días de frío son “guiso de acelga, zapallo y otras verduras. También harta legumbre como porotos”. Además hay que poner ojo a la vestimenta y cuidados de la piel.

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Este martes se registró la mañana más fría en lo que va del año en la Región Metropolitana, según detalló la Dirección Meteorológica de Chile. Los termómetros marcaron en Talagante -2,7 grados Celsius, mientras que en Lo Pinto fue de -2,1°, Curacaví -1,9°, San José -1,1°, San Pablo -0,8° y Quinta Normal -0,6°.

En Santiago Centro, en tanto, la temperatura bajó hasta los 0,2 grados Celsius con una humedad relativa del aire del 97%.

Frente a esta ola de frío La Nación recopiló diversas recomendaciones para afrontar las próximas jornadas y el invierno que comienza el 21 de junio.

ALIMENTACIÓN: Solange Parra, nutricionista del Colegio de Nutricionistas de Chile, explicó a La Nación que las comidas que se aconsejan para los días de frío son “guiso de acelga, zapallo y otras verduras. También harta legumbre como porotos, lentejas, porque son comidas calientes y calóricas y aportan fibras, calorías y minerales”.

La profesional también llama a evitar “los típicos carritos de sopaipillas, hay que tratar de no comer todo lo que es chatarra y fritura porque aparte de aportar caloría no tienen otro valor nutricional”.

Además, agrega que “no hay que dejar de hacer ejercicio. No porque haga frío uno tiene que dejar de salir a trotar o ir al gimnasio, al contrario, tiene que motivarse porque los costos de verano se hacen en invierno. También seguir una alimentación saludable, consumir frutas y verduras de temporada como la naranja, las mandarinas que aportan hasta vitamina C y evitan el resfrío”.

VESTIMENTA: En este punto se recomienda vestirse en capas. La primera debe ser térmica, mientras que la segunda aislante que logre mantener el calor, como pantalones y poleras o camisas gruesas.

Finalmente es necesario que la última capa proteja del exterior. En este punto se pueden utilizar abrigos o chaquetas.

CALEFACCIÓN: Para lograr una calefacción por mayor tiempo en casa y limpia, evitando la contaminación intradomiciliaria, es preferible inclinarse por los calefactores electrónicos, que no requieren de combustión para emitir calor.  Esto mismo, evita posibles quemaduras en niños y mascotas.

Para los calefactores que generan flujo de aire caliente, lo recomendable es apuntar el aire a la planta baja de una casa o al suelo, ya que permite mantener el calor en el ambiente, debido a que el aire caliente es más liviano que el aire frío y tiende a subir al techo, o al segundo piso, dejando la plana baja fría.

Para evitar enfermedades, lo ideal es mantener la calefacción entre 15 a 20 grados, con el fin de disminuir los cambios de temperatura entre el ambiente interior con el exterior.  Al estar en un ambiente temperado y tener que salir fuera a apagar la estufa, permite la proliferación de diversas enfermedades.

Utilizar distintas temperaturas según las actividades que se están realizando.  Se estima que la temperatura ideal para la vida diaria es entre los 19 y 21 grados.  A la hora de dormir, la temperatura recomendada es de entre 15 a 17 grados.  Temperaturas superiores a 23 grados resecan el aire y provocan incomodidad.

CUIDADOS CON LA PIEL: Beber agua, sin duda, es una de las principales reglas a seguir, ya que la ingesta adecuada por día refuerza la estructura de la piel y la mantiene elástica e hidratada.

A su vez, es necesario disminuir la ingesta de alcohol y el consumo de tabaco, ya que se logra “ralentizar el envejecimiento facial y retrasar la aparición de arrugas”. Así lo señalan los especialistas del Sistema Nacional de Salud del Reino Unido (NHS). Del mismo modo, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) sostiene que “el tabaco también provoca deshidratación de la piel, que aparece áspera, quebradiza e inflexible. A esto se suma la poca oxigenación de las células, que hace que la piel adquiera una palidez cercana al amarillo grisáceo”, advierte.