Expareja de Evo Morales considera “injusta” la petición de condena de 10 años

Gabriela Zapata, que fue novia del presidente boliviano entre el 2005 y 2007, está acusada por el propio Gobierno de haber usado oficinas del ministerio de la Presidencia para hacer tratos ilegales con empresarios.

417

La expareja del presidente de Bolivia Evo Morales, Gabriela Zapata, consideró este lunes “injusta” la petición de la Fiscalía de una condena de 10 años de reclusión para ella por el presunto delito de legitimación de ganancias ilícitas.

Zapata, exgerente de la empresa china Camce, que ganó varios contratos millonarios del Estado, lamentó que el Ministerio Público no le permitió entrar en su domicilio ni presentar un informe financiero para tratar de demostrar su inocencia en los delitos que se le imputan, según recoge la agencia estatal ABI.

La mujer, en prisión preventiva desde febrero del año pasado, se pronunció así en la fase de alegatos del juicio oral que enfrenta por presuntos delitos de legitimación de ganancias ilícitas, falsedad ideológica, uso de instrumento falsificado, contribuciones y ventajas ilegítimas y uso indebido de bienes y servicios públicos.

“Parece injusto e inhumano” dijo Zapata a los periodistas, al ser consultada sobre la petición de la Fiscalía.

El juez Iván Perales declaró un intermedio de horas en la vista oral en la que podría emitir una sentencia este lunes.

Zapata, que fue novia de Morales entre el 2005 y 2007, está acusada por el propio Gobierno de haber usado oficinas del ministerio de la Presidencia para hacer tratos ilegales con empresarios.

El año pasado, la oposición denunció un supuesto tráfico de influencias vinculado al presidente Morales, pero él siempre ha rechazado la acusación y el Parlamento, donde su partido tiene mayoría absoluta en las dos cámaras, concluyó en una investigación que no hubo ese delito en concreto.

Junto a Zapata, se han sentado en el banquillo durante el juicio dos exfuncionarios que el Gobierno señaló como cómplices en sus oficinas para hacer esas negociaciones ilegales y de las que, según la versión oficialista, nunca se enteraron los altos cargos.

Se trata de dos exempleados del Ministerio de la Presidencia y supuestos cómplices de Zapata, Cristina Choque y Jimmy Morales.

Zapata está también imputada en otro proceso por trata de personas a propósito de haber sido parte de un montaje para presentar en un juzgado a un niño como si fuera hijo suyo y del mandatario y que habría nacido en 2007.