Trump afirma que tiene “derecho” a compartir información con Rusia

Mandatario de EEUU contradijo a la Casa Blanca que descartó que este haya compartido información sobre el EI en una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov.

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Luego de que dos importantes medios de Estados Unidos -The New York Times y The Washington Post- informaran, citando fuentes anónimas del gobierno, que Donald Trump compartió información altamente clasificada sobre el Estado Islámico (EI) con agentes del gobierno ruso durante la visita oficial del ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, en el Despacho Oval, el presidente estadounidense se defendió mediante su cuenta de Twitter de las acusaciones.

“Como presidente quise compartir con Rusia (en un evento publico de la Casa Blanca), como es mi derecho absoluto, hechos sobre terrorismo y seguridad aeronáutica”, señaló Trump.

Mientras que los tweets de Trump parecen afirmar que este sí compartió información respecto al EI en su dialogo en Lavrov, esto se contradice con lo que declaró este lunes el asesor presidencial de Seguridad Nacional, el general Herbert McMaster, quien en su búsqueda de disipar dudas, sólo terminó por generar más contradicciones respecto a las reacciones de la Casa Blanca y los mensajes de Trump vía Twitter.

McMaster, aseguró haber estado presente en la reunión y que “en ningún momento se discutió sobre fuentes o métodos de inteligencia y no se revelaron operaciones militares que ya no fueran de público conocimiento”.

Las denuncias de ambos medios mencionan la posibilidad de que el EI planeaba ataques a Estados Unidos utilizando computadores portátiles para los ataques.

Además, McMaster y voceros de la Casa Blanca, afirman que las denuncias se apoyan en una historia “falsa”. Mientras que por el lado soviético, optaron por minimizar el asunto. El vocero del Kremlin, Dimitry Peskov, opinó que todo era parte de “un gran absurdo”.

Terremoto político

Estas denuncias al presidente Trump, sacuden al gobierno en medio del escándalo por el despido del director del FBI, James Comey, quien precisamente investigaba los contactos entre Rusia y el comité de campaña de Trump en las pasadas elecciones presidenciales.

Ante la controversia nacional sobre una posible injerencia rusa en las pasadas elecciones para favorecer a Trump, la prensa estadounidense esperaba que el tema fuese al menos mencionado, situación que no ocurrió