La inclusión de niños transgénero: un tránsito necesario

Daniel Sánchez, psicólogo y académico de la Universidad Central.

8
2757

La Superintendencia de Educación ha enviado recientemente a los establecimientos una circular con medidas para resguardar los derechos de los estudiantes transexuales. Esta iniciativa, al parecer, transita por el camino correcto.

Poco se sabe en Chile respecto de las temáticas referidas a niños transgénero. En el mundo, por el contrario, ya hace 60 años se trabaja en estos temas con la complejidad que presentan dichas miradas.

Vale la pena distinguir tres cosas: primero, la identidad sexual (sexo asignado al nacer); segundo, la identidad de género (sensación sentida por la persona respecto de la pauta cultural que define su género); y, finalmente, orientación sexual (afectos, deseos y sensaciones sentidas hacia el mismo u otro sexo). Visto así las temáticas de género no necesariamente dicen relación con la sexualidad.

Cabe otra acepción. En psicología y psiquiatría existe el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (en leyes existen los códigos, en medicina los manuales y en pedagogía las orientaciones). Lo interesante de dicho manual es que en su versión última define: “disforia de género” (eliminando el concepto de trastorno de identidad de género). En términos simples, dicha disforia hace relación al malestar, estrés o disconformidad que genera la discordancia entre identidad de género y sexo asignado el que no se identifica ni siente como propio. Con ello, se abre una puerta enorme para que la comunidad entera (padres, gobierno, académicos, niños y escuelas) puedan comenzar a mirar este tránsito de una manera más amorosa.

Es cierto que la complejidad de la identidad de género implica una infinidad de preocupaciones para los padres de niños (as) transgénero. La verdad es que para los menores dicha preocupación no existe; así, dichas preocupaciones son de los padres, no de los niños.

La investigación ha demostrado que la identidad se forma entre los 18 meses y 5 a 6 años de edad. En este último momento los niños tienden a asumir que el género que han escogido los acompañará por un largo periodo; entonces, preguntarnos por esta identidad en un niño, resulta del todo vital.

Resulta un imperativo inamovible que las discusiones se centren en lo que ha venido pasando en materia educacional. La circular del Mineduc no es una locura de la administración gubernamental, toda vez que ha estado inspirada en la convención de derechos del niño, la propia constitución, la Ley de Inclusión y, fundamentalmente, la Ley Zamudio contra la discriminación.

Un niño tiene la hermosa posibilidad de convertir su vida en lo que desea. Las posibilidades de explorar su naturaleza y decidir libre y soberanamente respecto de sus caminos ha de ser siempre la guía que oriente nuestros empeños. La identidad de género es algo que ocurre. Siempre tendremos niños, jóvenes y adultos que han decidido liberarse de las presiones de la sociedad para finalmente ser lo que esperan.

Otra cosa es lo que como adultos nos genera esta realidad en extremo difícil y dolorosa para nuestra generación. Aquí es momento de reflexionar entre lo que los niños desean y lo que queremos que sean tal como nosotros hemos diseñado; allí existe una cuestión que requiere mucho de nuestro trabajo social.

Finalmente, así como los niños transitan en su búsqueda de identidad, los adultos también requerimos un tránsito generacional para lograr entender las cosas desde donde los niños miran y no desde nuestra formación generacional.

  • Laz Knov

    Qué excelente resumen de lo que es el argumento conceptual esencial. Todo se dirige a lo que bien llamas la actitud amorosa que requerimos. Comparto, gracias.

  • Evelyn Rouge Rouge
    • Francisco Urrea

      Sencillo brutita (tus cuadros): “Orientación Sexual” es Inmaterial…solo ….y la el cuerpo es Material. Operar puedes Materia pero lo Inmaterial NO…!!!!!

  • Evelyn Rouge Rouge
  • Rita Salim

    Mi hijo , hoy mayor, trabajó en la amantención de la familia desde muy temprano y decidió en 1968 a los 20 anos terminar su ensenanza media y se matriculó en un Liceo Nocturno en la Alameda que de día era el regio colegio de los Padres Franceses. Aprobó el ssegundo ano y cuando fué en Marzo del 69 a matricularse para el tercer ano el Director en persona le comunicó que no se le admitiría más porque era homosexual y tuvo que buscarse otro liceo para continuar.Los motivos del cambio de colegio no me los comunicó en su época sino hace poco.En realidad poseía cierto afeminamiento …..? Fué justo? afortunadamente hoy es casi imposible realizar estos actos de discriminación. Mi hijo es feliz desde hace un par de décadas con su pareja. Viva la diversidad y tolerancia.

  • Francisco Urrea

    Los niños transgéneros son menos del 1% del total de niños. Los 99 % deben ser protegidos.!!!!
    Que se aprendan a ser tolerantes y que entiendad el Tema es positivo, pero ese 99 % tiene a la Madre de las Madres a su lado “Pacha Mama”. Mi idioma no me Dá para entender la inflagrante hipocrecia de las sgtes palabras: Las temáticas o los Temas.?

  • José Antonio

    CONTINÚA…
    Las personas que tienen estas condiciones especiales e irreversibles, tienen todo el derecho a que se les pueda reconocer su condición, pero esto en base a criterios científicos profundos y no jugando con una ideología falaz que pretende utilizar a los niños trans para legitimarse anteponiéndose a los que la rechazan por su flagrante falsedad. Debe haber un diagnostico serio basado en criterios médico objetivos y no ideológicos. No se trata de dejar de “performar un género” para “performar otro” no es un juego ni una “performatividad de un género”. Bajo este tipo de ideologías se podría estar confundiendo y dañando a los niños en su desarrollo, o bien feminizar a los niños varones o masculinizar a las niñas. La “teoría de género” pretende promover ideas anticientíficas, señalar que todo es construido culturalmente o por el entorno, llegando a plasmar en la ley e instituciones públicas sinsentidos o absurdos extremos en su afán de “deconstrucción” de la sociedad y de ingeniería social. De esta manera es entendible que las personas se opongan a los sinsentidos y a los absurdos del adoctrinamiento de este tipo de ideologías pseudointelectuales y manipuladoras, el problema es que los niños trans al ser utilizados por estas, quedan en el medio.

    Ahora bien, al margen de la falacia anticientífica de la ideología de género; esta problemática de los niños trans, abre una serie de interrogantes desde el punto de vista médico, científico y jurídico que van desde el simple reconocimiento de su condición en su CNI hasta una posible cirugía o terapia hormonal antes de la entrada a la pubertad, y pasando por otros debates ya sea formales y valóricos.

    Trabajo del Doctor D.F. Swaap
    https://es.scribd.com/document/7112779/Transexualismo-Una-Diferencia-en-El-Cerebro-Humano
    http://www.bprcem.com/article/S1521-690X(07)00033-4/fulltext?cc=y=
    http://psicologiayneurocienciaenespanol.blogspot.cl/2013/02/el-sexo-del-cerebro-primera-parte.html

    Louan Brizendine autora de “El cerebro femenino” y de “El cerebro masculino”
    http://www.dailymotion.com/video/x72v79_cerebro-femenino-louann-brizendine_school

    S. B. Cohen autor de “La gran diferencia” en el reportaje “La paradoja Noruega”
    https://www.youtube.com/watch?v=TMHmcHN4yag

  • José Antonio

    Está bien, el problema acá es que la ideología de género ya tiene aburrida a la gente y por eso algunos reaccionan en contra a priori, además agregar que los niños NO ELIGEN, su identidad ya está en sus cerebros.
    LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO es eso, una ideología, de hecho la palabra “género” no existe como tal y es una mala traducción del vocablo “gender”. Es una falacia anticientífica que fue ideada, o más bien, le dio contenido la ideóloga feminista Judith Butler, en su libro “El género en disputa”. Basándose en lo que había dicho la ideóloga feminista, Simone de Beavoir en 1949: “no se nace mujer, se llega uno a serlo” y (en psicología encontramos lo que hizo Jhon Money); Butler dice que el “género” y ya en definitiva la sexualidad es una “construcción cultural”; separando de manera totalmente anticientífica la sexualidad de su componente natural. Se inspiró entre otras cosas en los espectáculos de travestis, extrapolando esta puesta en escena a la sociedad toda, en lo que ella llama “la performatividad del género”; así como la sexualidad sería según ella una “construcción cultural”; da lo mismo si se es hombre o si se es mujer ya que estos “no existen” (según ella son “constructos sociales”), y todos los gustos y preferencias, incluso la sexualidad, sería dada por la cultura. De esta ideóloga feminista salen todas esos problemas artificiales de la “discriminación” del “azul y del rosado”, de “no regalar juguetes con diferenciación de géneros por ser discriminación”, etc y en definitiva todas esas problemáticas banales en las que a algunas les interesa introducir un conflicto y odiosidad artificial permanente; negando el componente natural y biológico de las identidades y diferencias de ser hombre y ser mujer.

    La evidencia científica señala que las diferencias sexuales psíquicas, de comportamiento, identidad sexual, etc; tienen lugar desde antes de nacer, cuando se está desarrollando el cerebro en razón de la influencia de las hormonas sexuales. Así si es niño, todo su cuerpo, incluyendo su cerebro, se masculiniza de manera irreversible, la identidad sexual queda firme de acuerdo a las estructuras cerebrales desarrolladas en función de la influencia que se da en picos de hormonas que tienen lugar en tiempos específicos (sería una especie de “pubertad gestacional”); y lo mismo pasa en el caso de las niñas.

    Esto no quiere decir que en casos excepcionalísimos, por alteraciones en los niveles hormonales normales durante el embarazo, ya sea por factores genéticos o por influencias químicas externas como medicamentos como fenobarbital o dietilestilbestrol, se puede llegar a alterar el desarrollo normal de las estructuras cerebrales modificando su identidad sexual, dando como resultado una condición especial al producirse el desarrollo genital y cerebral en tiempos diferentes quedando con un cuerpo que no corresponde al sexo del de su cerebro.

    Esto es ciencia, no ideología, LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO ES UNA FALACIA, ¿CÓMO VA A INFLUIR LA CULTURA SI A LOS NIÑOS TRANS LOS EDUCAN COMO A NIÑOS NORMALES? De hecho ese es el problema, su identidad sexual no se condice con su educación o con la cultura. También existe un caso inverso, el de David Reimer, un niño normal que fue castrado accidentalmente al ser sometido a una circuncisión cuando era un bebé, y que lamentablemente cayó en las manos del psicólogo Jhon Money, a este se le ocurrió la idea de educarlo como mujer para probar sus teorías; si fuera por “la cultura” ese niño hubiera crecido como niña y hubiera sido una mujer, pero terminó suicidándose. Y de hecho su caso ha sido utilizado como propaganda de la ideología de género, no contando toda la verdad:

    “Muchos de los rasgos de carácter asociados a uno u otro sexo han demostrado ser un producto cultural y no biológico. Un caso clásico es el de dos gemelos varones idénticos, nacidos en los Estados Unidos a mediados del siglo XX, uno de los cuales fue castrado por accidente cuando niño. Sólo una educación diferente produjo una «gemela» y un «gemelo» a los cinco años. Como estas alteraciones precedieron a la producción hormonal, apuntan hacia el hecho de que gran parte del comportamiento esté controlado por la cultura y no por la naturaleza. “(ANDERSON, Bonie S. y ZINSSER, Judith P., Historia de las mujeres. Una historia propia, Barcelona, Crítica, 2009, pp. 31 y 33.
    Documental David Reimer
    https://www.youtube.com/watch?v=DFhbIEzV6mM
    Documental, BBC deben verlo con un proxy porque está bloqueado para Latinoamérica
    https://www.youtube.com/watch?v=XKI9DyrN-Y8
    Este libro forma parte de los cursos de adoctrinamiento de género o de “perspectiva de género” que se imparten en las universidades.

    CONTINÚA…