La devolución de impuestos explicada con manzanitas

Matías Godoy, analista económico de FOL.CL.

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El próximo 11 de mayo las personas naturales que declararon sus rentas entre el 1 y 20 de abril pasado recibirán una devolución de impuestos, siempre y cuando hayan solicitado estos recursos por la vía de transferencia electrónica. Independiente de la fecha de declaración, todos aquellos que solicitaron estos dineros vía cheque o pago en caja, verán estos montos el 30 de mayo.

¿Por qué el Estado paga a las personas eventuales devoluciones de impuestos? Pues bien, el Estado cobra impuestos por las utilidades que generan organizaciones con fines de lucro en un año y por los salarios que trabajadores dependientes perciben mes a mes. Actualmente la tasa de impuesto a las empresas asciende a un 25% de sus utilidades (renta atribuida) o 25,5% (renta percibida); en tanto, los cobros por salarios varían, dependiendo del nivel de los sueldos. Los trabajadores dependientes que ostentan un salario inferior a los $629.734 pesos no pagan impuestos, mientras que si superan esta cifra van pagando tasas cada vez superiores, las que van desde el 4% a un máximo de 35% aplicado a salarios superiores a $5.597.640 pesos.

No obstante, hay personas que no trabajan con contrato laboral, y no perciben salarios, sino que honorarios. Comúnmente, por cada pago, a estas personas se les retiene un 10% de sus honorarios, por concepto de pago de impuestos. Es precisamente esta retención la que se devuelve, siempre y cuando las rentas de la persona (honorarios, sobreprecio en la venta de ciertos activos, dividendos de acciones o venta de cierto tipo de inversiones) no superen los $7.481.646 pesos anuales.

Dado esto, una vez al año las personas deben informar al Servicio de Impuestos Internos sus rentas totales, las que dan cuenta de estos ingresos extraordinarios que no son utilidades de organizaciones o salarios derivados de contratos de trabajo. A esto se le llama Declaración de Renta. Con este documento, el SII puede estimar si a una persona le corresponde una devolución total o parcial de retenciones de 10% por concepto de honorarios.

Imagine que persona que trabaja con boletas de honorarios gana $500.000 pesos brutos, pero tras una retención de 10 percibe un salario líquido de $450.000 pesos. Esta persona no percibió ningún otro tipo de ingreso, ya sea ordinario o extraordinario, en los 12 meses siguientes. Tras un año, en abril esta persona ingresa al sitio web del Servicio de Impuestos para realizar su Declaración de Renta. El sitio web le sugiere un Formulario 22 propuesto, que da cuenta de lo que el SII cree que fueron sus rentas: $6.000.000 pesos, lo que efectivamente resulta de multiplicar los $500.000 pesos de salario bruto mensual por los 12 meses. Así, el Servicio estima que la persona está exenta de pagar impuestos, por lo que puede solicitar una devolución de $600.000 pesos.

Lamentablemente para muchos, a partir de 2018 dichas devoluciones pasarán a la cuenta individual de AFP. Y es que, hasta la fecha, muchas personas que perciben honorarios y no salarios derivados de un contrato laboral, reciben devoluciones y no están obligados por ley a ahorrar estos recursos, a diferencia de los trabajadores dependientes que deben ahorrar por obligación un 10% de sus salarios mensuales. Dado esto, independiente de la obligatoriedad o no, se sugiere que las personas destinen estas devoluciones para el ahorro. Y es que, las devoluciones no son un bono marzo, un subsidio o caridad del Estado. Son ingresos derivados del trabajo informal, la mantención o venta de activos, los que son útiles hoy, pero pudieran ser iguales o más útiles el día de mañana.