Bernardino Piñera: Para Sebastián es mucho más importante servir al país que maximizar su negocio

El sacerdote, tío del exmandatario, destaca las cualidades del precandidato presidencial y afirma que “fue un Presidente de lujo para Chile”. Con 101 años, el obispo más longevo del mundo, también profundiza sobre la religión y afirma que “la negación de Dios no cunde”.

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Con 101 años de edad Bernardino Piñera se transformó en el obispo más longevo del mundo y en uno de los protagonistas vivos de la historia chilena, la cual recuerda a la perfección con hitos tan importantes como la visita del Papa Juan Pablo II a Chile.

Tío del precandidato presidencial, Sebastián Piñera, el religioso también es arzobispo emérito de La Serena y en la actualidad reside en Casa de Acogida de las Hermanitas de los Pobres, en Quinta Normal, donde sigue empapándose del catolicismo.

Aunque su avanzada edad le ha pasado la cuenta, y así lo refleja su sordera, opina con soltura sobre la Iglesia, religión, familia, e incluso las elecciones de noviembre próximo.

La verdad es que yo no me siento viejo, pero sí estoy sordo y un poco ciego y eso limita mucho. La sordera me ha aislado mucho, como sacerdote no puedo confesar, me cuesta conversar. Pero de lo demás estoy bien de salud, la vejez para mí no me ha significado mayor problema”, reconoce al diario La Nación.

-¿Cómo ve a la Iglesia y su influencia en la actualidad?

-En el mundo se tiene la impresión de que la Iglesia Católica conserva su prestigio, pero que ha perdido peso. Da la impresión que la Iglesia Católica está menos fuerte en EEUU, Alemania, Francia, etc., pero el prestigio del Papa se conserva.  Pero más que la influencia del Papa, lo que importa es la influencia en la gente. Es mucho más importante saber si la gente sigue yendo a misa, si se confiesa, si comulga, si se portan bien con sus hijos (…) Hay que tomar en cuenta que las iglesias evangélicas, las pentecostales, que enseñan lo mismo que nosotros con otro estilo,  siguen progresando y esa es una buena señal. Que haya más gente que va al Evangelio y que se deja llevar por el Espíritu Santo es algo positivo, no solamente para ellos, también para los católicos, cristianos y todos los hombres del mundo.

-¿Cómo ve la religión en Chile?

-Tengo mucho interés en ver el próximo Censo, porque ya se me olvidó un poco el Censo anterior. Los Censos anteriores parecen probar que hay un pequeño número de ateos, que es pequeño. Creo que la negación de Dios no cunde. Acá en Chile son pocos los ateos. Las iglesias protestantes son muy numerosas y eso yo lo miro con mucha simpatía porque son creyentes, porque tienen fe, porque creen en la gracia divina y el Espíritu Santo.  Creo que la gente es menos religiosa hoy día, pero por sectores. Eso es por la evolución del mundo (…) ahora hay menos ingenuidad que se expresaba religiosamente. En el sentido que somos menos ingenuos, se ve menos esa actitud religiosa multitudinaria. Ahora, si la religión disminuye o no, creo que es algo propio del ser humano y no se altera, solo cambia la manera de expresarse.

-Hace poco se cumplieron 30 años de la visita del Papa Juan Pablo II a Chile, ¿cómo recuerda ese momento?

-Fue un momento muy emocionante y grato. Juan Pablo II era un hombre extraordinario. Hubo un episodio que me marcó: por esos días una señorita había sido quemada por una patrulla militar (Carmen Gloria Quintana) y tenía la mejilla toda quemada. Ella vino a hablar con nosotros antes que llegara el Papa y pedía tener una entrevista con él. Nosotros vimos que el Santo Padre venía por pocos días a un país de 16 millones de habitantes, no podía dar una entrevista a un caso particular. Ella pertenecía al PC y, al parecer, el partido quería aprovecharse de una entrevista con el Papa. Entonces quedamos en que ella estaría en el trayecto de la comitiva cuando el Pontífice fue a visitar el Hogar de Cristo y yo le diría que ella quería hablar con él. Cuando íbamos entrando, el Santo Padre la vió y se acercó; la miró con mucho cariño, le observó la mejilla herida y la abrazó pegando su mejilla con la suya como un padre abraza a su hija. Vi que a la niña se le llenaron los ojos de lágrimas y quedó muy agradecida y emocionada. Ese tipo de gestos del Papa los observé a cada rato. En resumen, fue para mí una sorpresa el cómo respondió la gente. Ciertamente, su visita a Chile fue sorprendente por la respuesta católica (…) No sé si se podría repetir.

-¿Qué opinión tiene del Papa Francisco y su labor a la cabeza del Vaticano?

-Al Papa actual yo no lo conozco personalmente, pero he leído sus encíclicas y las encuentro extraordinarias, especialmente la última del amor; no recuerdo haber leído una tan interesante como esa. Le ha impreso a la Iglesia un estilo nuevo, que es sencillo, cordial, cercano a la gente, afectuoso. Ahora, no sé si ese estilo llega igual a los europeos que a los latinoamericanos.

-¿Cómo ha visto la evolución de Chile?

-Creo que se ha mejorado mucho en la relación familiar, los niños están más abiertos con los padres, estos son más cercanos y cariñosos con los niños. Ahora, hay muchas cosas que no están bien: hace 50 años no existía la droga, por ejemplo. Pero, en general, creo que la vida familiar en Chile, en cierto sentido, ha progresado. Lo que anda mal es el matrimonio, al cual no se le da el peso que se le daba antes, una unión exclusiva que no termina y fecunda.  Creo que se ha perdido el respeto al matrimonio.

“SEBASTIÁN FUE UN PRESIDENTE DE LUJO PARA CHILE”

Bernardino Piñera confiesa que “he sido muy poco político en mi vida”, y eso se debe a que “mi ministerio sacerdotal me ha llenado por completo”.

Sin embargo, el obispo está al tanto de todos los temas de contingencia nacional y de la carrera de su sobrino por llegar a La Moneda por segunda vez. “Sebastián es un muy buen hombre, religioso, cristiano, es muy trabajador, no es un hombre gozador de la vida, es más bien austero, es sencillo. También es muy inteligente, ordenado, ordenador, creo que fue un buen Presidente, aunque evidentemente hay para todos los gustos”, remarca.

Sebastián Piñera, remarca, que “no es un derechista del tipo tradicional, es más bien un técnico en la economía. Se preocupa más del país que de él. Este fideicomiso del que se habla lo prueba (…) él cree que es mucho más importante servir al país que maximizar su negocio y ganar unos millones más. Creo que no es apegado a la plata”.

-¿Qué le parece que vuelva a competir por la Presidencia?

-No conozco a (Alejandro) Guillier ni a otro que pudiera postular, pero creo que su primera Presidencia fue buena, aunque nadie representa al país entero (…) Creo que Sebastián fue un Presidente de lujo para Chile, pero no critico a los demás tampoco. A la señora Michelle Bachelet la admiro por cómo logro en momento tan difíciles mantener la calma, siempre respetuosa de los demás.

-¿Qué le parecen los temas valóricos que se toman el debate nacional como el aborto?

-Soy ciento por ciento partidario de la vida, siempre habrá el caso límite, pero las leyes no son para los casos extremos. Creo que ante un niño muy enfermo que sea, hay que ayudarlo a vivir y aliviarlo. Soy totalmente contrario al aborto, los adultos no podemos matar a nuestros niños, nosotros también fuimos niños. Soy muy contrario a una ley de aborto, pero más que nada a una ley abortista (…) Se ha perdido el respeto a la vida del niño y eso es muy grave, porque hay que respetar la vida del feto porque es ser humano. He leído que en Chile son más los abortos que los nacimientos, lo que indica que los chilenos se sienten dueños de matar a una guagua, y eso no puede ser.

-¿Qué le pareció el segundo gobierno de Michelle Bachelet?

-Da la impresión de que el Gobierno ha sido débil, que se apoya en una Nueva Mayoría que no convence el país de ser un conglomerado. Da la impresión que la DC nunca ha entrado plenamente en la Nueva Mayoría y que la participación del PC no agrada a todos de la Nueva Mayoría.