El Parlamento de Taiwán prohibió por ley el consumo de carne de perro y de gato como respuesta a las presiones de grupos animalistas que se han manifestado en contra de una costumbre milenaria. Los diputados aprobaron una ley que castiga el consumo, la compra y la posesión de carne de perro o de gato con penas que parten en los 8 mil dólares.

La norma también se aplica a los delitos de muerte o maltrato de animales con penas máximas de hasta 65 mil dólares y dos años de cárcel. En el caso de reincidentes, los castigos aumentarían al doble.

El consumo de carne de perro y gato, para uso gastronómico y médico para la fabricación de tónicos energéticos, se extiende en esa parte de Asia desde hace siglos aunque ha ido decreciendo con la implementación de mejores prácticas de cuidado animal en nuevas generaciones.

Recientemente, una serie de casos que ilustraban la crueldad y el maltrato de estos animales sensibilizaron a la población taiwanesa sobre la necesidad de una legislación más protectora de los animales.

El año pasado, el ejército tuvo que presentar disculpas tras la difusión de un video en el que tres soldados torturaban y estrangulaban a un perro vagabundo con una cadena de hierro. Este caso, incluso provocó manifestaciones en el país.