Trabajos en madera y artesanías: emprendimientos que destacaron en Lollapalooza

Wood Skin y Eva KissMe son dos negocios que participaron de Aldea Verde y que tuvieron una positiva acogida del público que asistió en búsqueda de productos sustentables e innovadores.

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En un sector bajo la sombra de los árboles del Parque O’Higgins, alejados del inclemente sol pero aun permitiendo que los sonidos del escenario principal de Lollapalooza hiciera de soundtrack, la Aldea Verde albergó a diferentes emprendedores que buscaron promocionar su trabajo con los curiosos con ganas de descubrir novedosos productos sustentables.

Entre la variada oferta que se hizo presente en el icónico rincón comercial del festival de música, ningún stand permaneció vacío durante muchos minutos.

Así fue como nos encontramos con Wood Skin y Eva KissMe, dos puestos que gozaron de buena salud en lo que a atención público se refiere.

Madera de emprendedor

Libretas hechas de madera, sustentables, personalizadas y fabricadas en nuestro país. Ese es el sello Wood Skin, el emprendimiento que comenzó en 2014 como una aventura universitaria y ya para 2015 se estableció como una empresa.

Conformada por Javier Díaz e Ivette Vergara, dos egresados de Diseño Industrial de la Universidad Diego Portales, este negocio “verde” tiene como fin “hacer productos que no sean solo para vender sino que también manden un mensaje”, comenta Díaz, quien hace un alto en la promoción para hablar con La Nación.

“Con nuestros productos intentamos ser súper sustentables. No generan residuos, si se van a la basura son solo madera y papel. Tratamos de no ocupar pegamento y reducir al máximo ese tipo de cosas”, agrega el profesional.

Gracias a la maquinaria láser, los creadores aseguran que las libretas logran una manufactura y un nivel de detalles que permiten marcar la diferencia respecto de la competencia. Uno de los puntos clave del que son conscientes en Wood Skin y cuyo sitio web puedes visitar pinchando aquí.

“Cuando uno es emprendedor tiene que tener las más altas expectativas para alcanzar al menos algo medio. Pero nuestras proyecciones son exportar un modelo y empezar de a poco; ya estamos en varias partes de Chile, sacar el producto a Latinoamérica y al resto del mundo. Ya nos han llegado pedidos chicos de EEUU y Alemania”, remarca.

Y si bien el producto estrella son las libretas, se abren otras ofertas más de decoración como maseteros, relojes y lámparas, “pero siempre manteniendo la línea de madera y el eje reciclable”.

– ¿Cuál fue la recepción de Wood Skin en Aldea Verde?

El público se sorprendió con nuestro producto porque no es algo que están acostumbrados a ver. Esto empezó porque vi una necesidad del mercado. Estudié diseño y ahí ocupaba muchas libretas, pero las que venden ahora son muy caras y empecé a hacer las propias. Primero fueron de cuero y luego de madera, entonces mi idea no es hacerlas tan caras para competir directamente con el mercado.

Ivette Vergara y Javier Díaz de Wood Skin.

Con toque femenino

Otro emprendimiento que se ganó su espacio en la vitrina al aire libre de productos sustentables es el de Eva KissMe, un negocio que lleva una década en el mercado y está posicionado como una propuesta rentable y con una proyección importante en el futuro.

Así al menos lo define Karim Medina, la emprendedora a cargo de los accesorios textiles, cuyo producto estelar son los aros con detalles florales, y que fue invitada por EmpreDiem, empresa de gestión y capacitación enfocada en la innovación social con el propósito de potenciar a los proyectos nacientes o pequeños.

“EmpreDiem nos eligió a través del Grupo de Mujeres Emprendedoras de la Región Metropolitana en un proyecto que hicimos junto con el Centro de Innovación de la Universidad Católica, Sernam y Entel. Gracias a eso me acogieron y enseñaron todo lo que tenía que saber sobre publicidad, branding, manejo de redes y contabilidad, básicamente a manejar el negocio”, relata Karim, quien tiene su punto de venta en Bustamante 44 y en su página de Facebook, desde donde despacha a domicilio tanto en Santiago como el resto del país.

Sobre Eva KissMe, nombre que destaca como “muy femenino” y que representa “muy bien nuestros accesorios hechos para las mujeres de hoy”, la peñalolina relata que empezó en el proyecto “cuando tuve mi segunda hija en 2006 y no quería volver a trabajar con jefe. Ya hacía accesorios para una marca de tienda y seguía con lo mío. Ahí definí una línea y seguí por el lado de accesorios textiles de forma independiente. Ahora por suerte ya soy conocida por eso”.

Pese que destaca que es feliz en lo que hace y que una de las principales ventajas de andar por las suyas en el mundo de los negocios es que maneja su propio tiempo, reconoce que “se trabaja mucho más porque todo recae en mis espaldas. La responsabilidad del negocio, si sube o baja es mío”.

Karim Díaz de Eva KissMe.