Deporte y Tolerancia

Karim Nur, gerente de programación Canal CDO

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Con motivo de la celebración del Día Internacional del Deporte para el desarrollo y la paz, es necesario generar un tipo de conciencia que una los conceptos de paz y deporte, enfocados en el inmigrante que viene a instalarse en nuestro país.  Según el último informe del Departamento de Extranjería del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, hoy los inmigrantes en este país representan cerca de un 3% de la población total de la nación, formando un grupo aproximado al medio millón de habitantes, cifra que satisfactoriamente introduce a nuestro país nuevas costumbres, culturas, gastronomías, artes, y también deportes.

La integración migratoria a través del deporte cada año pasa a convertirse en una pieza más importante que en el anterior para el desarrollo de capital deportivo y cultural de nuestro país.  Es importante destacar este punto ya que el deporte ha sido el principal promotor de la tolerancia e inclusión racial.

Una anécdota a recordar en este día es aquella Sudáfrica de Mandela dividida política y racialmente, que en el ‘85, tras el histórico partido de rugby conocido como “el juego que salvó a una nación”, negros y blancos se mezclaron en abrazos para celebrar una compartida felicidad:ver a su equipo triunfar.

No está demás recordar que el chileno es un apasionado del fútbol, del tenis, del básquetbol, y muchos otros deportes que en ningún caso se originaron en Chile. Hoy existen ligas populares de fútbol americano y de béisbol que poseen una alta convocatoria, que así como el fútbol, fueron traídos por los futuros chilenos, o dicho de otra forma, por los actuales inmigrantes. Es por esto mismo que resulta ser un día especial donde podemos agradecer y vivir en comunidad la alegría de poder disfrutar de espectáculos deportivos que unen familias, amistades e incluso países.

  • Rita Salim

    La integración de los extranjeros emigrantes en nuestro país debiera ser muy fácil ya que tenemos teligión e idioma en común, salvo haitianos que hablan francés y creole, no hay impedimentos para que se adapten y nos adapten a la forma de ser con ciertas diferencias.