El Presidente Donald Trump enfrenta este jueves una verdadera prueba de fuego en el Congreso, donde espera poder evitar el hundimiento a su polémica propuesta de reforma del sistema de seguros de atención médica impulsado en la administración de Barack Obama.

El proyecto que busca cambiar el rumbo del sistema de seguros comenzará a ser debatido en la noche de esta jornada por la Cámara de Representantes del Congreso, pero la sesión probablemente termine en las primeras horas del viernes.

La votación coincide con el séptimo aniversario de la adopción del sistema vigente de seguros médicos, que desde entonces es conocido simplemente como Obamacare, en referencia a su principal impulsor.

“Vamos a borrar Obamacare” y “Obamacare es un completo desastre” fueron dos de las frases más repetidas por Trump durante su campaña electoral, pero ahora su gobierno tendrá que convencer a sus aliados republicanos que controlan el Congreso de aprobar otra ley en su lugar.

Republicanos en dos bandas

La oposición del Partido Demócrata, que defiende con uñas y dientes la continuidad del Obamacare, era ya esperada aunque al ser minoría en las dos cámaras difícilmente podrá torcer el rumbo de la discusión.

Por eso, el principal problema del nuevo mandatario es conseguir una aparentemente difícil unidad del Partido Republicano en torno a su proyecto de reforma para cumplir con su promesa de pasar la página del Obamacare.

Trump necesita el voto de una mayoría de los 435 congresistas. En líneas generales, el bloque republicano está dividido en dos corrientes.

La primera, la más alineada con Trump, considera que el plan es lo que el país necesita para superar el modelo Obamacare.

Una segunda corriente, más ortodoxa, se opone al proyecto por considerar que no es lo suficientemente conservador y que mantiene aspectos importantes del Obamacare.