El hurón es un mamífero carnívoro que cuenta con un instinto de cazador aunque fue domesticado hace aproximadamente 2.500 años con el objetivo de cazar conejos.

En los últimos años los hurones se han popularizado como animales de compañía y esto se debe a diferentes características que los hacen muy atractivos para este fin: son animales muy sociables, cariñosos y a la mayoría les encanta jugar con las personas.

Aunque algunos tienen su carácter, son animales que, con atención y cariño, se domestican con gran facilidad. Viven entre 8 y 10 años.

Son enérgicos y curiosos “por eso jamás hay que dejarlos vagar libremente por nuestra casa ya que se intentaran meter por cualquier minúsculo hueco (incluso dentro de los electrodomésticos), pueden saltar por la ventana o pueden mordisquear cables”, comenta Alvaro Robes, veterinario de Animal Care.

El especialista dice que la forma de mantenerlo protegido al interior de las casas es proporcionarle una  jaula y un arnés especial para hurones con una correa. De esta manera se les permite movilidad, pero con seguridad.

CREPUSCULARES

Estos animales pasan de 14 a 18 horas al día durmiendo, pero cuando están despiertos son muy activos, dedicándose a explorar su alrededor de forma exhaustiva. Los hurones son animales crepusculares: son más activos durante el amanecer, el atardecer y parte de la noche. Si están enjaulados, deben ser sacados de forma diaria para que hagan ejercicio y satisfagan su curiosidad; necesitan al menos una hora y un lugar de juego.

Extremadamente sociables, les encanta jugar con otros miembros de su especie. Es recomendable que en caso de tener hurones como mascotas, sean dos o más preferiblemente tres hurones a la vez para no exponerlos a la soledad. No obstante, tampoco hay nada malo en poseer un solo hurón, siempre y cuando reciba sus porciones de tiempo, atención y juegos por parte de su dueño. Algunos hurones juegan también con gatos y perros.