La Corte Suprema rechazó un recurso de casación y confirmó la sentencia que condenó al Servicio de Salud Metropolitano Sur a pagar una indemnización total de $45.000.000 a los padres y a una menor que fue víctima de abuso sexual en el jardín infantil del Hospital Barros Luco Trudeau.

En fallo unánime, la Tercera Sala del máximo tribunal confirmó la sentencia que estableció la responsabilidad del servicio por la conducta desplegada por Pamela Lara Rosales, educadora de párvulos que fue condenada a 10 años y un día de presidio.

La resolución del máximo tribunal descartó infracción a la ley en el fallo recurrido, que estableció la responsabilidad de la dirección del hospital por falta de vigilancia y control. En el fallo indica que “dado que el jardín de infantes y la sala cuna formaban parte de las obligaciones del empleador de la demandante (…) debió, por tanto, asumir la responsabilidad por la deficiente prestación del servicio en forma consecuente con las obligaciones propias de quien estuviere a su cuidado”.

Agrega que “dada la vinculación existente entre Lara y el Hospital Barros Luco, los sentenciadores del fondo consideraron procedente la responsabilidad del Servicio de Salud, que tampoco demostró que con la autoridad y cuidado que su calidad le confiere y prescribe, hubiera podido impedir el daño”.

Los hechos que se remontan a junio de 2005 y diciembre de 2006 fueron denunciados por los padres de los niños, funcionarios del hospital, quienes notaron cambios de personalidad en los menores de 3 y 4 años de edad.