El ministro brasileño de Agricultura, Blairo Maggi tomó la ofensiva ante el escándalo de la carne en mal estado y adulterada en sus fechas de vencimiento para su venta. Gran parte de esos productos incluso eran exportados a nuestro país. Este lunes, Maggi advirtió que está autorizado a tomar “reacciones fuertes” para presionar ante el cierre del mercado chileno que se negó a abastecerse de los 21 frigoríficos sospechosos de incurrir en la polémica.

Si bien la autoridad señaló que entiende la decisión chilena de tomar medidas preventivas ante estas exportaciones, amenazó con no quedarse de brazos cruzados si Chile incurre en un bloqueo total de las carnes brasileñas. “Si tuviera que tener una reacción más fuerte con Chile, la tendré sin duda alguna”, dijo en la conferencia de prensa donde aseguró tener el respaldo total del presidente Michel Temer y otros medidas de coerción preparadas.

“También somos grandes importadores de productos chilenos, como peces, frutas, manzanas- Y hay productores brasileños que viven reclamando que deberíamos crear barreras contra eso”, dijo el ministro insinuando una respuesta draconiana.

“El comercio es así. No hay buenitos en el comercio. A veces hay que hacerlo a codazos”, comentó el ministro, quien también es un relevante productor de soja y exgobernador del estado de Mato Grosso.

Actualmente el comercio entre ambos países genera 6.960 millones de dólares al año lo que hace temer por graves repercusiones tras el caso de las carnes descompuestas cuya exportación también fue suspendida por China y la Unión Europea.