Estados Unidos consiguió este sábado que una reunión ministerial del G20 omitiera en su declaración final el proteccionismo y la lucha contra el cambio climático, y además advirtió a sus socios que está dispuesto a renegociar sus compromisos dentro de la OMC.

“Trabajamos para reforzar la contribución del comercio a nuestras economías” se limita a afirmar la declaración laboriosamente negociada en la cumbre del G20 Finanzas, celebrada el viernes y sábado en Baden-Baden (Alemania), de los ministros de Finanzas de las grandes economías y de las principales naciones emergentes del mundo.

La tradicional condena al proteccionismo económico, que el G20 hace siempre, desaparece esta vez del comunicado final de cinco páginas.

“El lenguaje histórico (del G20 en sus comunicados) no era pertinente, y lo que es pertinente es lo que hemos acordado como grupo: incrementar la contribución del comercio a nuestras economías (…)” comentó el nuevo secretario del Tesoro de Estados Unidos Steven Mnuchin, en conferencia de prensa al término de la reunión.

Luego lanzó una advertencia de más calado: “Algunas partes de la OMC no son aplicadas, y vamos a intentar con pugnacidad que se apliquen en interés de los trabajadores estadounidenses”, dijo.

La OMC nació en 1994 en Ginebra y es el foro donde se dirimen complejos diferendos comerciales entre naciones, mediante paneles de expertos que tardan a menudo años en dictar sentencias.

“Queremos reexaminar algunos acuerdos, hemos hablado de reexaminar el TLCAN (de Estados Unidos con México y Canadá)” recordó Mnuchin.

El gobierno de Donald Trump ha hecho del nacionalismo económico su principal bandera.