El ex gobernador de la provincia de Cardenal Caro (2010 -2014) y actual director del Instituto Nacional de Turismo, Julio Ibarra dio a conocer su proyecto transversal para exhortar a La Moneda a tramitar un nuevo reglamento que evite la quema de marihuana decomisada para que ésta sea utilizada con fines terapéuticos.

La propuesta de Ibarra plantea una modificación al Artículo 41 de la Ley 20.000 para que el producto de la acción policial, que tiene sus principales incautaciones durante febrero, sean destinadas particularmente a instituciones y laboratorios que puedan convertir las matas en compuestos farmacológicos que puedan ser distribuidos por farmacias populares en comunas de toda denominación política, dice.

“Cuando fui gobernador me tocó ver cómo 20 mil matas eran incineradas cada temporada. Incluso el 2013 nos tocó asistir al incendio de más de 5 mil hectáreas sembradas por narcotraficantes en las quebradas entre Pichilemu y Litueche en la cordillera de la costa”, recuerda.

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“Si se obtuviese sólo el 10 % de esas matas… oye qué mejor que donarlas para convertirla en aceite para el tratamiento de enfermos terminales oncológicos y epilépticos, por ejemplo, para esas personas que deben hacer tremendos esfuerzos para costear tratamientos farmacológicos paliativos del dolor, entre otros. Claro, antes de entregarla a fundaciones y laboratorios habría que hacerles el análisis para detectar qué variedad de la planta es la que hay que usar porque hay distintos tipos de cannabis”, explica Ibarra.

Lo que se busca es que esas cerca de 300 mil matas que se queman en promedio al año, sean objeto de un nuevo reglamento que sea ley y que faculte al Ministerio de Salud para implementar técnicamente estos procesos para fabricar medicamentos que lleguen a las farmacias populares. “Hay gente que sufre sin la posibilidad de reunir los millones de pesos que les cuesta un tratamiento mensual. Y son personas de clase media, imagínate qué queda para la gente más humilde”. En su llamado, Ibarra se encuentra apoyado por concejales de distintas comunas y espectos políticos como RN, UDI, Partido Radical, Frente Amplio y la Fundación Daya, asegura.

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– Antes de modificar a ley 20.000, ¿cuáles son las trabas políticas e institucionales que deberá enfrentar?

– Mira, tengo certeza de eso. Yo soy RN y te digo que ni Renovación Nacional ni la Unión Demócrata Independiente se van a negar a una iniciativa como esta porque está claro, en primer lugar, que esto es algo que trasciende al uso recreacional de la marihuana. Lo que la ciencia ha dicho sobre el aporte a la salud de la cannabis es algo innegable y de gran nivel. Por lo tanto, no creo que un parlamentario se niegue a apoyar esta iniciativa. Hasta ahora no me costó nada conseguir el apoyo de militantes de izquierda y de derecha. Es algo muy noble que no perjudica a nadie ni promueve el aspecto recreacional de la cannabis.

– ¿Qué apoyo ha tenido de parte de los líderes históricos de su sector en particular?

– Te tengo que confesar que ni mis mejores amigos parlamentarios, como el presidente de RN Cristian Monckeberg les he contado sobre este proyecto mío que es una modificación a la ley 20.000. No sé qué va a opinar, pero la idea es comenzar a convocar a quienes quieran sumarse a esto. Veremos si lo encuentran descabellado o si gana espacio como para una legislación ágil.

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– ¿Piensa usted que esta modificación afectaría también al narcotráfico?

– Sin duda. Mira, los decomisos son en estas fechas y las policías están a full todo febrero porque es cuando se produce la cosecha. Yo fui carabinero. He tenido una formación militar y amigos de gran nivel desde que fui gobernador. Compartía a menudo con directores de la PDI con quienes siempre hemos tenido el convencimiento que la legalización va a matar al narcotráfico. Claro, no es algo que vaya a ocurrir luego, es un trabajo a largo plazo. No soy parlamentario, pero sé que de legislarse -y es algo que en algún momento va a ocurrir- los que sabemos de seguridad pública nos vamos a ir quedando sin pega: habrán menos decomisos, se hará menos rentable el tráfico y eso es algo que también le consta a los policías.

– Como deportista y consumidor, ¿le consta el efecto medicinal de la marihuana?

– Cuando fui joven, sí, consumí. Hoy practico surf, bicicleta y atletismo, pero si he consumido y tengo súper claro el efecto analgésico y antiinflamatorio de la marihuana. Ahora tengo 50, pero desde los 20 años de edad, te hablo de los años 90, me acuerdo que consumí durante un tiempo completo y estaba en toda la onda.

AUTOR: La Nación
FUENTE: Carlos Salazar