En una conversación con los superiores de las órdenes y congregaciones de religiosos, el Sumo Pontífice afirmó que todos querían reformas debido a la situación que se vive en la Iglesia Católica. Además, aseguró que vive en paz y dijo que hay que tener claro que la pederastía “es una enfermedad”.

El Papa Francisco admitió que en el Vaticano “hay corrupción”, pero que él vive “en paz”, al contestar a algunas preguntas de los superiores de las órdenes y congregaciones de religiosos cuya transcripción formará parte del próximo número de la revista Civiltà Católica.

El diario Corriere della Sera publicó este jueves un extracto de esa reunión que se efectuó el 25 de noviembre pasado.

“En las conversaciones previas al cónclave se hablaba de reformas. Todos las querían, porque hay corrupción en el Vaticano“, sostuvo el Sumo Pontífice en aquella oportunidad.

El Papa contó que “desde el momento en que fui elegido, sentí una profunda sensación de paz, que nunca se ha ido. Estoy en paz, no sé cómo explicarlo“, aseguró tras revelar que “no tomo tranquilizantes”. En contrapartida, recordó que sufría mucho por la ansiedad y la tensión cuando era arzobispo de Buenos Aires.

El jefe de la Iglesia Católica, empeñado en una serie de reformas internas, recalcó que las maniobras de sus opositores conservadores no le impiden dormir.

Cuando hay un problema, le escribo un mensaje en un papel a San José y lo coloco bajo la estatua de él que tengo en mi habitación. Ahora duerme bajo un colchón de mensajes de papel”, comentó divertido.

“Yo duermo bien, duermo seis horas y rezo“, añadió el Papa, quien en diciembre cumplió 80 años.

Durante la conversación con los religiosos, Francisco sostuvo que en ocasiones es necesario “dejar pasar” y agregó que las críticas “cuando sirven para crecer, las acepto y respondo”.

El Sumo Pontífice también dijo que hay que tener claro que la pederastía “es una enfermedad” y pidió “atención al recibir a candidatos a la formación religiosa sin verificar su adecuada madurez afectiva”.

SECCIÓN: Mundo
AUTOR: Daniel Giacaman Z.
FUENTE: La Nación / Agencias