Un centenar mostraba sus pechos con los pezones pintados, algunas en forma de flores, y otras utilizaban su espalda a modo de cartel reivindicativo con lemas como “censúrame ahora”.

El “tetazo” celebrado este martes en el emblemático Obelisco de Buenos Aires reunió a casi 1.000 personas, cifra dividida entre “mirones” y las manifestantes, de las que un centenar  enseñó sus pechos pintados para protestar en contra de la cosificación del cuerpo de la mujer.

“Hay muchísimos más hombres que mujeres y eso nos da la razón de por qué visibilizamos eso. La mirada que tiene el hombre acerca de nosotras es para el consumo de su visión”, argumentó a Efe Lola Cofredes, de la organización Nosotras Humanistas.

Entre los cánticos a favor de la libertad de la mujer de mostrar su cuerpo en espacios públicos, alzaban pancartas en las que se podían leer “No vinimos a mostrar las tetas, vinimos a mostrar que somos libres” o “Soberanía sobre nuestro cuerpo” y “Abajo la represión y el negocio sobre el cuerpo de las mujeres”, entre otras.

Cerca de un centenar mostraba sus pechos con los pezones pintados, algunas en forma de flores, y otras utilizaban su espalda a modo de cartel reivindicativo con lemas como “censúrame ahora”.

Esta convocatoria surge a raíz de la expulsión, hace dos semanas, de tres mujeres que tomaban el sol sin la parte de arriba de su traje de baño en la playa de Necochea, perteneciente a la provincia de Buenos Aires (este), cuando la policía local llegó y les pidió que se taparan por petición de algunos presentes.

Las mujeres se retiraron de la playa pero varios videos grabados por testigos se hicieron virales y encendieron el debate sobre la pertinencia de la prohibición de esta práctica en Argentina y sobre la magnitud de la actuación de la policía, que llegó a movilizar a una veintena de agentes por este episodio.Imagen foto_00000015

SECCIÓN: Mundo
AUTOR: Bruno Delgado
FUENTE: EFE