El organismo, a través de un comunicado, aclaró que “se ha tenido conocimiento, al arribo de las aeronaves, que los pilotos habilitados para vuelo nocturno no han llegado al país, así como tampoco, el equipamiento imprescindible para este tipo de trabajos”.

Uno de los helicópteros llegados a Chile a bordo del avión Antonov An-225 Myria el martes, el Bell 205-A1, que cuenta con visión nocturna para combatir los incendios forestales, no podrá operar por ahora durante la noche, según informó la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

Mediante un comunicado dicho organismo señaló que “autorizó la operación de cuatro helicópteros de extinción de incendios de esta empresa (Helicopter Express Inc) el 27 de enero pasado. Las operaciones aéreas que podrán realizar en Chile, corresponden a aquellas autorizadas por la Federal Aviation Administration (FAA) de los EEUU, y que consisten en el combate de incendios forestales en condiciones diurnas“.

Y agrega que “respecto a la eventual operación nocturna, se puede precisar que solo uno de los helicópteros tendría la capacidad de extinción de incendios en la noche, por lo que dado el estado de los incendios forestales que vive nuestro país, la DGAC permitirá otro tipo de operaciones aéreas que estén aprobadas por la FAA, las que aún no han sido acreditadas por la empresa operadora”.

En relación al personal necesario para operar ese helicóptero, la DGAC argumenta en su comunicado que “se ha tenido conocimiento, al arribo de las aeronaves, que los pilotos habilitados para vuelo nocturno no han llegado al país, así como tampoco, el equipamiento imprescindible para este tipo de trabajos“.

Expertos recomiendan acción nocturna contra el fuego

Jaime Lamas, experto en operaciones aéreas y técnico encargado de ejecutar cálculos de planes de vuelo en diversas naves, valora la efectividad del trabajo nocturno y advierte que el país debe estar preparado de antemano para este tipo de maniobras. “Las cosas están mal enfocadas. La Conaf debe replantear su estrategia de combate al fuego y modernizar la forma de abordar y planificar”, explica.

“El Estado debe entregar mayor autonomía a los mandos técnicos para cambiar la burocracia y mejorar la gestión. Respecto a la Dirección General de Aeronáutica Civil, creo que una buena medida sería permitir el ataque nocturno al fuego con el uso de aeronaves. Actualmente solo se puede volar hasta el fin del crepúsculo vespertino. Si lográramos posibilidades de menor riesgo cerca de la superficie del fuego, se podría esparcir retardante a cierta altura apoyados con tecnología de visión nocturna, preparación de personal calificado y la contención del fuego entre un día y otro, y no tener que esperar a la mañana siguiente para seguir combatiendo el fuego dejándole todo el trabajo nocturno a los brigadistas y bomberos que resienten ese desgaste. Por ahí va la cosa. El momento de la dimensión de devastación del fuego que estamos viviendo es demasiado grande como para no pensar en medidas modernas de combate”, explica.

SECCIÓN: País
AUTOR: Ricardo Pérez V.
FUENTE: Aton Chile