En fallo unánime, el Primer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a Mauricio Alexander Morales Guiñez y Ramiro Ulises Pizarro Santibáñez a presidio perpetuo por el delito de robo con homicidio de Johan Andrés Núñez Rebolledo, perpetrado en febrero de 2015, a la salida de la discoteque Espacio 2.0 ubicada en avenida San Pablo, casi en la esquina con Gabriela Mistral, en la comuna Lo Prado.

El tribunal –integrado por los magistrados María Isabel Pantoja Merino (presidenta), Christian Alfaro Muirhead y Marcela Paz Urrutia Cornejo (redactora)– además condenó a Sergio Alejandro Sagardia Pino, en calidad de encubridor, a la pena remitida de 541 días de presidio y a la pena accesoria de suspensión de cargo u oficio público durante el tiempo de la condena, como encubridor del delito.

En tanto, se absolvió a Jennifer Ester Zenteno Candia, por “cuanto no se acreditó que ella, en su condición de copiloto del vehículo, pudiera alcanzar algún grado de dominio, tanto de los hechos que tuvieron lugar en la vía pública, como de la conducción que emprendió su pareja para procurar la huida de los partícipes. Respecto de esta acusada, el ente persecutor tampoco pudo acreditar de manera alguna, que se haya concertado previamente con los acusados que ejecutaron directamente el robo con homicidio, y con quienes coincidió en el mismo vehículo circunstancialmente”, explica el fallo.

LOS HECHOS

El hecho ocurrió el 1 de febrero de 2015, cuando la víctima, de 25 años, salía del local, donde trabajaba y además celebraba su titulación de la carrera de Diseño Gráfico la cual había egresado hace un mes.

Ya afuera del local, Johan Núñez, que era conocido profesionalmente como “Benzo”, esperaba que salieran otras personas del recinto, cuando fue abordado por 3 sujetos (Mauricio Alexander Morales Guiñez y Ramiro Ulises Pizarro Santibáñez y un tercero apodado el Pepe).

Los delincuentes le exigieron las llaves del automóvil. Ahí recibió un disparo en el cuello por parte de Morales Guiñez, muriendo momentos después en un recinto asistencial.

Luego, los malhechores abordaron el vehículo en el cual los esperaban los acusados, Sergio Alejandro Sagardia Pino y Jennifer Ester Zenteno Candia dándose todos a la fuga del lugar.

AUTOR: Samuel Romo
FUENTE: La Nación