Las autoridades brasileñas dispusieron de 55.000 efectivos de las fuerzas armadas y 310.000 trabajadores sanitarios para un plan que busca luchar contra el zika, en el municipio de San Gonzalo (Rio de Janeiro), consistente en una campaña informativa a través de la distribución de panfletos además de combatir directamente al mosquito.

“El objetivo hoy es educar a la población de que todos necesitamos tomar responsabilidad y buscar posibles lugares de reproducción“, señaló el comandante Carlos Alexandre Souza de Lima.

Miembros de la secretaría de salud de San Gonzalo valoraron la presencia de los miembros de la armada, pues las instituciones militares son una de las más valoradas en el país. Así lo reconoce Jorge Luis Oliveira, quien recalca que “hace que la gente sea más respetuosa. Tener a las fuerzas armadas involucradas hace que la gente vea que estamos juntos en esto“.

Cuestión que comparten los vecinos del municipio San Gonzalo, quienes afirman que “la gente tiene miedo de dejar entrar a los agentes de Salud, pero la presencia de soldados, de marinos, de militares va a ayudar a tener acceso a todas las casas y negocios”.

Acabar con los mosquitos significa eliminar las aguas estancadas y recoger la basura, que al empaparse por la lluvia se convierten en perfectos criaderos de larvas.

Para esto, el secretario de Salud de San Gonzalo, Dimas Gadelha, hace hincapié en que “el 80% de las concentraciones de mosquitos están en casas privadas”, por lo que “la gente tiene que poner de su parte”.

El brote llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia internacional y, al menos en el ámbito de las relaciones públicas, plantea una amenaza para recibir los Juegos Olímpicos este agosto en Rio de Janeiro, además de la presión que ejerce sobre Rousseff para hallar una solución.

AUTOR: Thomas Salvo
FUENTE: AFP