Reapareció este lunes en la escena pública el autodenominado pastor evangélico Javier Soto al acudir a la jornada de trabajo del Congreso en la sede de Santiago. Esta vez, la víctima de sus ataques verbales fue la ministra de Justicia, Javiera Blanco. 

Sin embargo, el polémico personaje erró el objetivo de sus agresiones, ya que la ministra asistía a una sesión acerca de la agenda corta antidelincuencia y no a una sesión sobre el proyecto que despenaliza el aborto en tres causales. 

El 27 de noviembre pasado, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago condenó al pastor Soto a 300 días de presidio remitido por el delito de injurias con publicidad en contra del dirigente del Movimiento de Liberación de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), Rolando Jiménez. 

AUTOR: César Morales
FUENTE: ATON Chile