El progresivo deterioro de las relaciones entre Venezuela y EEUU apunta a revertir su tendencia tras la Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, donde los presidentes Barack Obama y Nicolás Maduro sostuvieron el sábado una reunión informal.

Según Maduro, fue un encuentro fortuito en el marco de la Cumbre de las Américas que abrió puertas a “la posibilidad de ir a un proceso de conversaciones” ante una relación que va de mal en peor.

La tensión aumentó el pasado 9 de marzo, cuando Obama emitió un decreto en el que se considera a Venezuela una “amenaza extraordinaria e inusual” para la seguridad estadounidense, ante lo cual el Gobierno de Maduro advirtió de una eventual intervención estadounidense.

La medida de EEUU cosechó, además, el rechazo de organismos regionales, algo que Obama escuchó en el desarrollo de la Cumbre en Panamá de boca de sus colegas del continente.

Según Maduro, ese decreto fue “rechazado con vehemencia en inglés, francés, portugués y español” en la cita continental, que tuvo lugar el viernes y sábado.

Ello, pese a que Obama dijo poco antes de ir a Panamá que en realidad Venezuela “no es una amenaza para EEUU” y envió a Caracas con ese mensaje al consejero del Departamento de Estado Thomas Shannon.

“Yo le he dicho a este enviado: tengo fe de que vamos a lograr una nueva era, tengo fe de que esta Cumbre de las Américas ya representa otro mundo”, sostuvo Maduro el jueves, antes de viajar a Panamá, al confirmar que se había reunido con Shannon.

“Lo primero que tienen que hacer” en EEUU es derogar ese decreto y “desmontar la maquinaria de guerra” que tiene en su embajada y desde donde “se dirige una guerra económica”, indicó.

Maduro ha dicho que en los próximos días informará en detalle lo que le dijo a Obama en Panamá en lo que fue, evaluó, un encuentro “serio” y “franco” de alrededor de diez minutos.

Con ayuda de traductores, ambos se dijeron “la verdad”, pero de forma “hasta cordial”, añadió Maduro y solo adelantó que le repitió que él y sus simpatizantes no son enemigos de EEUU, sino “revolucionarios apasionados” que quieren “construir la paz”.

Por la reacción de Obama a ello, añadió Maduro, “pudiera abrirse en los próximos días la posibilidad de ir a un proceso de conversaciones” y “abrir relaciones de respeto”.

Fuentes estadounidenses habían confirmado a Efe previamente que en la reunión, que efectivamente ocurrió en forma casual, Obama le dijo que deseaba “un diálogo pacífico entre las diferentes facciones políticas” venezolanas y que EEUU “no tiene interés en amenazar a Venezuela y sí en apoyar su democracia, estabilidad y prosperidad”.

AUTOR: C.M.
FUENTE: EFE