En noviembre pasado, Andreas von Knorre y Elton Hinz, de 22 y 21 años de edad, respectivamente, pintaron con grafiti un tren en un depósito del metro, en el barrio de Bishan, en Singapur.

Poco después, fueron detenidos en el aeropuerto de Kuala Lumpur, en Malasia, donde esperaban a bordo de un avión con destino a Australia. Ambos se declararon culpables y dijeron que su delito fue un “error tonto”.

Su condena fue anunciada este jueves por el juez Liew Thiam Leng: 9 meses de prisión y 3 golpes de vara. Leng dijo que su castigo es una medida disuasoria en contra del vandalismo. Los azotes se llevarán a cabo con un bastón de caña sobre el trasero desnudo.

“El episodio más oscuro de mi vida”

Los dos jóvenes lamentaron los hechos. “Este es el episodio más oscuro de mi vida”, dijo von Korre ante la corte. “Estoy enojado conmigo mismo por este acto estúpido.” Hinz, por su parte, prometió “no volver a hacer una cosa así”.

Las súplicas de los jóvenes pidiendo clemencia, no surtieron efecto. El juez aseguró que “sus delitos estuvieron bien planificados”, y agregó, que sus acciones habían causado interrupciones en el transporte público, ya que el tren tuvo que ser suspendido por un tiempo.

Los hombres habían ofrecido pagar $4.750 dólares por los gastos de limpieza del tren, pero la oferta fue rechazada por la empresa de transporte público.

En Singapur, el vandalismo puede llevar a una pena de hasta 3 años de prisión, así como de tres a ocho golpes de vara. Los azotes, como medida penitenciaria, son una práctica común en ese país, conocido por sus estrictas normas de limpieza y la nula tolerancia incluso a delitos menores.

FUENTE: Deutsche Welle