El científico Jasper Moernaut indicaba en un estudio de 2014 realizado con investigadores de la Universidad de Gante (Bélgica) que “la probabilidad de una erupción significativa en un futuro cercano es muy alta” dado que el macizo se encontraba en un estado de inactividad único en su historia.

En la madrugada de este martes el volcán Villarrica entró en erupción, lo que causó que las autoridades inmediatamente decretaran la Alerta Roja. Para algunos fue una sorpresa, pero no para los investigadores de la Universidad Austral de Chile (UACh) que ya habían anticipado la situación por medio de un estudio junto con científicos de la Universidad de Gante (Bélgica).

El estudio indicaba que el Villarrica se encontraba en un estado de inactividad único en su historia. De acuerdo a lo señalado por el geólogo de la Facultad de Ciencias de la UACh, Jasper Moernaut, en los últimos 600 años el volcán había entrado en procesos eruptivos cada 5 años en promedio, y su última actividad de importancia fue en 1984.

“Y las observaciones podrían indicar que la probabilidad de una erupción significativa en un futuro cercano es muy alta”, indicaba en la investigaciòn publicada en 2014. Así, la actividad de ayer rompió con una “laguna” de 24 años sin procesos eruptivos.

El geólogo expresó que lo que hoy se observa, es muy diferente a lo ocurrido en el Cordón Caulle o el Chaitén, donde sus cráteres estaban sellados, lo que provocó una acumulación de energía muy grande, expulsando mucho material piroclástico y cenizas de forma violenta que cubrieron extensos territorios.

MONITOREO

Más allá de la erupción, Moernaut advierte que un peligro latente y que debe ser monitoreado por las autoridades son los denominados lahares. Estos son los flujos de barro provocados por el derretimiento de la nieve, aumentando el caudal de los ríos con rocas y sedimentos, pudiendo causar en los valles aledaños al volcán diversos riesgos para la población.

En tanto, para José Dörner, director del Centro de Investigación en Suelos Volcánicos (CISVo) y académico de la UACh, también hay  que poner atención a los efectos asociados al movimiento de la lava y a la emisión de cenizas volcánicas que afectan directamente al ambiente.

Explicó que las cenizas tienen un efecto sobre el ambiente en términos de la calidad del aire y sobre los recursos hídricos, pero en una escala de tiempo geológica han tenido un impacto positivo, ya que las cenizas volcánicas constituyen el material formador de los suelos que dominan el centro sur de Chile, que son los suelos derivados de cenizas volcánicas.

SECCIÓN: Regiones
AUTOR: Constanza Uribe