“Boyhood”, “Birdman”, “El Gran Hotel Budapest”, “Whiplash”, “El francotirador”, “Código enigma”, “La teoría del todo” y “Selma” son los largometrajes que están en carrera. ¿Cuál es tu favorita?

A pesar de que la carrera por el Oscar a Mejor Película parece estar definida, nunca está todo dicho en los Premios de la Academia. Es por eso que en la previa de la ceremonia a realizarse el 22 de febrero queremos poner sobre la mesa los pergaminos que tienen las 8 competidoras.

El cálido experimento fílmico que Richard Linklater rodó durante 12 años, “Boyhood”, se enfrenta a la proeza técnica que puso en marcha Alejandro González Iñárritu para el retorno de Michael Keaton en “Birdman”.

El trabajo de Linklater fue elegido como el mejor del año en los Globos de Oro, Bafta y por la Asociación de Críticos, considerados el termómetro de lo que sucedará en los Oscar. Sin embargo, este drama de tono indie no es completamente del paladar de la Academia, a diferencia del largometraje del mexicano que si es del gusto de los votantes. 

Si bien esas son las cintas que suenan más fuerte en las quinielas, no son las únicas aspirantes. La belleza plástica del mundo de “El Gran Hotel Budapest” o el adictivo relato de las obsesiones de un joven músico y de su demencial profesor en “Whiplash”.

El impasible militar texano redimido en “El francotirador”, el genio víctima de una época conservadora en “Código enigma”, la mente brillante que siente el peso del universo sobre su cuerpo en “La teoría del todo” y el histórico viaje por el derecho a voto de los negros liderados por Martin Luther King en “Selma” son los otros largometrajes en carrera por el galardón.

Aquí los pergaminos de las 8 candidatas al Oscar como Mejor Película:

“Boyhood” – Richard Linklater (6 nominaciones)
¿Cómo capturar la inocencia y hacer de lo efímero un recuerdo imperecedero? Eso es lo que al parecer intentó filmar el director estadounidense en su cálida y cercana reflexión sobre crecer, entregando a los espectadores un álbum de fotos en movimiento ìntimo, ágil, y que encuentra una inusual belleza cinematográfica en lo cotidiano.

En esta épica travesía de lo común, Linklater consiguió lo que hasta la fecha nadie se había atrevido a realizar: rodar durante varios años con los mismos actores una película, cosechando un film tan honesto como desprovisto de grandilocuencia. La aplaudible película fue elegida como la mejor en los Globos de Oro y Bafta. Una bella cinta que habla de gente común, tal vez de personas como tú.

“Birdman” – Alejandro González Iñárritu (9 nominaciones)
La película del mexicano vuela alto y sin alas, pero elevada por un Michael Keaton de lujo alrededor del que gira el elenco de lujo que está en plena forma; y todo rodado por un director cuya mano surca y moldea todo el film.

Presentada como un gran plano secuencia, esto es una seguidilla de escenas ensambladas sin cortes (evidentes, más bien ocultos), Iñárritu nos mete en la cabeza de un actor acabado que lucha contra sus demonios internos, mientras avanza por el laberíntico teatro donde pretende relanzar su carrera sin morir en el intento. Atrapante tour de force visual que goza de vitalidad e ingenio y de uno de los mejores repartos del año. 

“El Gran Hotel Budapest” – Wes Anderson (9 nominaciones)
Esta caja de juguetes llena de personajes excéntricos y queribles se consagra como la película más laureada de su director, quien supo mantener una estética exuberante sin perder de vista la historia. Y menos mal fue así porque el guion lo vale.

El largometraje funciona como una gran matrioska, esas muñecas rusas que vienen una dentro de otra, en la que cada relato desemboca inexorablemente en la vida de otro personaje. Y sin darnos cuenta somos abducidos por esta deliciosa especie de Europa ficticia que hace de espejo del pasado. Graciosa, bella, cautivadora y wesandersoniana de principio a fin; ganadora del Globo de Oro a Mejor Comedia. 

“Whiplash” – Damien Chazelle (5 nominaciones)
Con los músculos tensos, los sentidos despiertos y con ganas de más. Así vive el protagonista de esta electrizante sorpresa de la temporada que tiene a la crítica de pie gracias a sus descollantes actuaciones y la dosis justa entre el jazz y la narrativa, obteniendo una potente construcción de escenas.

Contada la sinopsis parece algo ya visto. Joven músico bajo las órdenes de un obsesivo maestro. Pero el novel director consigue hacer de este relato un embriagador y apasionante film que no da respiro, además, sacándole hasta la última gota de sudor al veterano J. K. Simmons, el que da cátedra no sólo a Miles Teller, el protagonista, sino a los espectadores con su apabullante interpretación.

“El francotirador” – Clint Eastwood (6 nominaciones)
Si algo ha demostrado la Academia de Hollywood estos últimos años, es su debilidad por revisar la historia tanto reciente como lejana de Estados Unidos, su gusto por personajes de carne y hueso, y héroes tan sufridos como malditos; y en este trabajo tiene un nuevo bocado de sus dulces favoritos.

La adaptación de la autobiografía del letal franctoriador que batalló en Irak filmada por Eastwood es un provocador coctel que provee de los dilemas habituales de la filmografía del director: una mirada reflexiva y escabrosa de la guerra y las huellas que deja en quienes la viven. Una redención patriota que abre discusiones y no deja indiferentes, aunque carece de la profundidad de sus mejores trabajos.

“Código enigma” – Morten Tyldum (8 nominaciones)
Un correcto y convencional thriller que pareciera venir del pasado para refrescar el presente, principalmente gracias a su protagonista, un destacable Benedict Cumberbatch que le da vida a un genio tan trágico como clásico, es decir, obsesivo, solitario y con secretos que lo terminarán convirtiendo en víctima de la patria a la que sirvió.

Lejos del melodrama y más cerca del siempre decoroso buen gusto, este biopic británico centra la narración sobre el matemático que ayudó a terminar con la II Guerra Mundial a su gran hazaña, entregándonos retazos del resto de su vida en base a flashbacks, e intercalando con sus últimos años. Austera y digna puesta en escena, amplificada por las actuaciones de Cumberbatch y Keira Knightley.

“La teoría del todo” – James Marsh (5 nominaciones)
Ambiciosa, tierna y sensible adaptación de la biografía de Stephen Hawking que crece ante nuestros ojos gracias a la visceral y entregada interpretación que Eddie Redmayne del científico parapléjico.

Elegida en los Bafta como la mejor cinta británica del año, “La teoría del todo” nos lleva de la mano por la juventud de un chispeante Hawking hasta su adultez en silla de ruedas, todo con conmovedoras imágenes que encajan a la perfección en un montaje que busca explorar la faceta íntima de un personaje al que le perdemos el rastro por momentos, ya que el film intentar, como indica el título, abarcar todas sus dimensiones.

“Selma” – Ava DuVernay (2 nominaciones)
Narrar uno de los momentos más emotivos y trascendentales de la historia de EEUU es difícil, más aun cuando la directora se propone hacerlo sin caer en lo lacrimógeno. ¿Pero cómo hablar de la discriminación racial sin mostrar el sufrimiento de sus víctimas?  En ese punto intermedio es en el que se mueve “Selma”.

Gracias a un guion inteligente y comedido, DuVernay consigue contar con furia y vitalidad la gestación y desarrollo de la marcha que lideró Martin Luther King por Alabama en 1965,  jamás perdiendo el norte de lo que desea contar. Quizás su mayor error sea una de sus principales virtudes: hacer del grupo de oprimidos un único héroe con cientos de caras.

SECCIÓN: Cultura y Entretención
FUENTE: Bruno Delgado