Canales y fiordos, hielos eternos, bosques vírgenes y milenarios, múltiples montañas. Aysén sigue sin represas y crece en emprendimientos de turismo por su propia gente, los que viven en esas casas en que prestan hospedaje y cosechan en los huertos los frutos con los que ofrecen ricas comidas a lo largo de este territorio cruzado por la ya legendaria Carretera Austral.

A continuación un recorrido fresco, recién de este verano, plagado de datos con los múltiples esfuerzos que surgen gracias al apoyo de Indap, la institución del Estado dedicada a la promoción y el fomento de la agricultura campesina.

PRIMER DESTINO: DESDE PUERTO MONTT O QUELLÓN

Un viaje de ensueño, según quienes se han atrevido a recorrer la Carretera Austral que puede iniciarse, en auto, desde el centro del país. Y para entrar derechamente a la carretera, por ejemplo, el manual indica que es necesario embarcar el vehículo en modernos transbordadores hasta Chaitén, Puerto Cisnes o simplemente a Puerto Chacabuco (cercano a Aysén).

Imagen foto_00000002A REZAR EN LAS CATEDRALES DE MÁRMOL

Si se pretende iniciar la travesía desde Coyhaique, una buena opción es pasar la primera noche en la residencial “Patagonia”, en las proximidades del poblado de Río Murta, de Clotilde Yáñez (87259186). Distante a pocos kilómetros al norte de Puerto Tranquilo, es un lugar de embarque en ágiles lanchas a las “Capillas de mármol” en el lago General Carrera.

Al avanzar hacia el sur el “Mirador del lago Negro”, cuando el turista se aproxima a Puerto Bertrand, es un imperdible por la belleza de su paisaje. Pocos kilómetros más adelante y el lago del mismo nombre muestra sus aguas cristalinas que dan nacimiento al más caudaloso río del país, el Baker y sus 920 m2 por segundo que fue defendido con dientes y uñas por los patagones en el conocido movimiento “Patagonia sin represas”.

Es aquí donde los más jóvenes (o los más aventureros) se atreven a hacer rafting acompañados por los expertos comandados por Patricio Astudillo (88177525) y enfrentar las corrientes del río en una aventura de aproximadamente media hora.

Imagen foto_00000013CALETA TORTEL: CALETA DE ENSUEÑO

El camino, si bien no está pavimentado, no presenta baches ni peligros más allá del esquivo huemul que puede atravesarse frente al vehículo entre la confluencia de los ríos Baker y Neff, y Cochrane, último lugar donde abastecerse de combustible antes de recorrer los 80 kilómetros (y 3 horas de conducción) que lo separan de Caleta Tortel.

Al llegar a la plaza localizada en la parte alta de la caleta, vale la pena considerar la necesidad de colocar las mudas de ropa o enseres personales en una mochila. Esto porque deben bajarse (y evidentemente al retorno, subirse), 198 escalones hasta llegar al poblado en donde la expresión calle o avenida simplemente no existe.

Con más de 4 kms de puentes y pasarelas de ciprés, Tortel es un pueblo único en el mundo. Aquí no sirven las bicicletas ni los patines. Lo que sí sobra es cordialidad, amabilidad y sobre todo mucho juego de truco en los innumerables muelles que sirven de “paradero” de botes y lanchas de sus moradores.

Fue precisamente en Tortel donde Valeria Landeros (82367697) le enseñó en su residencial “Brisas del sur” a hacer pan amasado, tortillas de rescoldo, calzones rotos y otros “quitutes” propios de la zona al príncipe William, cuando este permaneció por algunos meses en la zona.

CAMINO AL NORTE: EN LA FRONTERA DE AYSÉN CON LOS LAGOS

Ahora, si el lector encuentra que todo lo narrado se debiera hacer en sentido contrario, o sea, llegar los más al sur posible e iniciar la travesía desde Caleta Tortel, también es válido. Y aquí vale señalar que no se puede dejar de conocer, más al norte de Coyhaique, el río Palena y el lago Espolón, este último ya en la región de Los Lagos.

Imagen foto_00000014En La Junta, por ejemplo y yendo hacia el puerto de Raúl Marín Balmaceda, a exactos 6 kilómetros, está la residencial de Francisca Solís (61776894) donde el descanso en una casa de dos pisos le permitirá compartir la cocina con los dueños de casa o bien salir de pesca deportiva con bien equipados botes y excelentes guías.

Al finalizar, el lago Espolón (en la foto) lo sorprenderá con uno de los más bellos paisajes de la Patagonia Norte y donde Edelmo y Elena (76292268) lo recibirán en una cabaña de troncos quizás la más fotografiada del sector y una cocina que se transforma en el centro de las conversaciones, la mateada y la degustación de los exquisitos platos típicos de la zona.

AUTOR: Samuel Romo
FUENTE: Nación.cl