El tema más complicado en el inicio de una pyme tiene que ver con el financiamiento. Echar a andar una empresa no es asunto fácil y siempre se necesita la mano de alguien para responder a las deudas y compromisos.

Para esa situación es que están disponibles algunas herramientas de financiamiento especiales para las pequeñas y medianas empresas de mucha ayuda, pero son un poco desconocidas y poco utilizadas.

Se trata de los factoring, leasing y leaseback, que están diseñadas especialmente para este segmento y que ofrecen algunas instituciones financieras, como es el caso de CFC Capital.

Pero de qué se tratan, cómo funcionan, que tipos de empresas las utilizan, cuáles son sus ventajas y cómo se pagan son algunas de las interrogantes que respondemos a continuación:

¿QUÉ ES?

Factoring: es un instrumento financiero que financia un porcentaje de las cuentas por cobrar de las empresas, resolviendo problemas de liquidez y de descalce financiero. Además lleva consigo la cobranza de las facturas y la recaudación de las mismas. Es bastante utilizado por las empresas que se encuentran en la etapa de crecimiento, por empresas que tienen un ciclo operativo muy largo y por empresas que reciben pagos a 30 días o más.

Para muchos emprendimientos es un instrumento vital, ya que el capital de trabajo inmovilizado en una factura vuelve rápidamente a la caja. También por muchas pymes, ya que la mayoría de los grandes pagadores se toman su tiempo para pagar a sus proveedores, tiempo que a veces no pueden esperar ya que hay fechas impostergables como el pago de IVA, imposiciones, sueldos, etc.

Leasing: resuelve necesidades de financiamiento para la adquisición de activos fijos. Es un instrumento de financiamiento que consiste en que la empresa de leasing (arrendador) adquiere activos fijos para mediante un contrato de arrendamiento a un plazo determinado, ponerlos a disposición del Cliente (arrendatario), quien paga rentas mensuales que en su totalidad amortizan el valor del bien y, que al final del plazo, mediante una opción de compra que generalmente es equivalente al valor de la renta mensual, termina por entregarle en dominio el bien al arrendatario.

Es una excelente herramientas para emprendimientos y pyme que tienen al menos 6 meses de funcionamiento y requieren comprar activos fijos, como por ejemplo: vehículos, camiones, terrenos, oficinas, etc.

Leaseback: es un instrumento financiero, el cual permite transformar un activo fijo en liquidez.

Esta operación se realiza mediante un contrato de compraventa, donde la empresa de leasing compra a su cliente alguno de sus activos fijos, entregándole liquidez mediante el pago del precio pactado por el mismo. Como el cliente tiene que seguir utilizando dicho activo en su actividad comercial, la empresa se lo entrega en arriendo mediante un contrato, de arrendamiento a un plazo determinado quedando a su disposición, al igual que en una operación de leasing convencional. Al final del periodo pactado existe también una opción de compra (de igual valor a las rentas mensuales) que permite el retorno de del bien al propietario original.

¿CÓMO FUNCIONA?

Factoring: funciona mediante la cesión de las facturas por parte del cliente a la institución financiera, este procedimiento se materializa mediante el endoso en la cuarta copia cedible y la firma del contrato de cesión. La empresa de factoring realiza un análisis financiero al cliente y su pagador, determinando la viabilidad del financiamiento de acuerdo a parámetros crediticios, una vez aprobado, la factura es verificada y notificada al pagador, una vez finalizado el proceso los dineros son abonados a la cuenta del cliente.

Leasing: resuelve la necesidad de financiamiento para la adquisición de activos donde mediante un contrato de arrendamiento a un plazo determinado se financia la adquisición de los activos y una vez finalizado el contrato el bien pasa a ser parte de la empresa que toma el leasing. Esto se evalúa mediante el análisis de la siguiente información: análisis de la necesidad de financiamiento, ¿Qué necesita el cliente? ¿En qué plazo? y ¿para qué?

Leaseback: para realizar una operación de leaseback se debe determinar el precio justo del activo, para ello se realiza una tasación con la que se determina el porcentaje a financiar según su valor comercial. Junto con aquello se realiza un análisis financiero de la empresa, para determinar su capacidad de pago mensual, de esta forma se establecen la cantidad rentas de arrendamiento y condiciones especiales en caso de los refinanciamientos de pasivos.

¿QUÉ TIPOS DE PYMES LOS UTILIZAN?

Factoring: es una herramienta muy útil para todo tipo de emprendimientos y pymes, sin importar la antigüedad que tengan y sirve para aquellas empresas que necesitan liquidez inmediata y para aquellas empresas que no cuentan con un departamento de cobranza y recaudación.

Leasing: es una excelente alternativa para emprendimientos y pymes que requieren para su funcionamiento activos como maquinarias, vehículos… Deben tener una antigüedad mínima de 6 meses, pero, por ejemplo, el programa de CFC Capital para pymes y emprendimientos contempla la evaluación caso a caso porque se pueden hacer excepciones según los proyectos en carpeta.

Leaseback: es una excelente alternativa para pymes que cuentan con mucho activo fijo (inmuebles, vehículos) y poco capital disponible. También se utiliza para consolidar pasivos, financiar nuevos proyectos o para otorgar liquidez a la empresa. Deben tener una antigüedad mínima de 6 meses, pero al igual que en leasing CFC Capital ve caso a caso.

¿CÓMO SE PAGAN ESTAS HERRAMIENTAS?

Factoring: según la evaluación de crédito es el porcentaje que se cobra y este se descuenta de la misma factura cedida, el cliente no tiene que realizar un desembolso aparte.

Leasing: en el caso del pago del pie y de las rentas de arrendamiento, estas se cancelan vía transferencia electrónica en la fecha pactada. También se da la posibilidad a los clientes de pagar las rentas de arrendamiento con operaciones de factoring y excedentes que se generen de las mismas.

Leaseback: en el caso de las rentas de arrendamiento, estas se cancelan vía transferencia electrónica en la fecha pactada. También se da la posibilidad a los clientes de pagar las rentas de arrendamiento con operaciones de factoring y/o excedentes que se generen de las mismas.

VENTAJAS SOBRE LOS CRÉDITOS

Factoring: no representa una deuda directa a la empresa. No figura en el sistema, por lo tanto no limita la capacidad de financiamiento bancario de las empresas. Incluye servicios como la evaluación de crédito, cobranza y la recaudación de los documentos.

Leasing: el análisis es más flexible que un crédito. La renta de arrendamiento puede incluir servicios adicionales, como por ejemplo seguros y GPS. La opción de compra es cedible, esta puede ser puesta a disposición de un tercero si la empresa así lo solicita.

Leaseback: el análisis es más flexible que un crédito. La opción de compra es cedible, esta puede ser puesta a disposición de un tercero si la empresa así lo solicita. Las rentas de arrendamiento se van directo a gasto.

AUTOR: Ricardo Pérez V.
FUENTE: Nación.cl