Pruebas de aterrizaje, combate o reconocimiento permite hacer la cabina del Gripen Fighterjet, el simulador de vuelo sueco que aunque parece un videojuego, pone a prueba a experimentados pilotos que visitan la Fidae.

El simulador de vuelo de Saab, la tecnológica sueca que no sólo fabrica autos y aviones, sino también ingenios bélicos, luce una larga fila de pilotos y aspirantes a piloto de la Fuerza Aérea.

En el corazón del pabellón europeo de la Fidae, un completo cuadrante dedicado a la guerra y las telecomunicaciones, permite probar el RBS 70, un lanzador aéreo antimisiles que cabe en el pick up de una camioneta o la cabina del Gripen Fighterjet que invita a abordarlo bajo un tentador: “¿Se ha sentido como un piloto de combate?“.

Desde el despegue al aterrizaje, también lanzando misiles a un avión o enemigo o evadiendo las maniobras de otros cazas, incluso decidiendo si el blanco es un avión de combate o uno de pasajeros, la experiencia es completa, asegura un grupo de jóvenes pilotos que probaron extasiados la máquina.

O casi. Ya que para el exigente guerrero chileno la cabina es demasiado estática para lo que se ve en la práctica. “Un simulador nunca va a ser completamente realista, porque la aceleración y el viento no pueden reproducirse acá. Es casi lo mismo, pero la parte teórica al menos la cubre 100%“, dicen a la salida.

“Múltiple luchador”

El severo instructor encargado de ponerle nota a quienes se montan a la cabina agrega que aunque da la impresión de ser un videojuego,  el simulador es bastante realista para indicar lo que puede suceder en el aire ya sea para maniobrar como para combatir.

El simulador tiene actualmente sólo funciones de exhibición y está empotrado en la cabeza de una nave de 25 años de antigüedad, dice el asistente de vuelo. Recuerda a los presentes que en los años 70, Suecia era la tercera fuerza en aviación del mundo y tenía mucho que decir durante lo que fue la Guerra Fría.

El radar, las herramientas y el cerebro de la máquina son completamente operables por el usuario. “Lo llamamos un múltiple luchador que puede realizar diferentes funciones, a diferencia de otros simuladores de su categoría. Creemos que es fundamental contar con todas las competencias en una misma nave de pruebas para poder instruir a cabalidad”, agrega.

LOS OTROS “CHICHES”

El vistoso simulador es la principal atracción de Saab, puerta de entrada para conocer tras novedades de la industria en materia balística y telecomunicaciones. Por ejemplo, naves no tripuladas ideadas para labores de vigilancia y reconocimiento.

“La palabra “dron” tiene para nosotros  una connotación negativa, sobre todo para una nave como ésta que puede monitorear sembradíos o potenciar labores de rescate”, dice uno de los representantes de la firma.

También destaca su poderosa torre de control remota, del tamaño de un taca taca. Se trata de una completa estación de monitoreo aéreo que permite controlar hasta 5 distintos campos a la vez.

MIRA CÓMO FUNCIONA EL SIMULADOR:

SECCIÓN: Tecnología
FUENTE: Carlos Salazar