El exceso de expectativas respecto del “Gobierno de excelencia” o “de los mejores”, acompañado de una sobreexposición del Mandatario, fue la principal falla comunicacional que tuvo el Presidente Sebastián Piñera  en su administración, según el análisis que a días de concluir su mandato realizó su ex director de contenidos web, Pablo Matamoros.

En conversación con Nación.cl, el actual experto en comunicación política de la Universidad Mayor, se refirió a la evolución que a su juicio ha tenido el jefe de Estado en su relación con la ciudadanía a la hora de trasmitir los logros obtenidos y que al comienzo no se entendieron bien.

Se ha ido de menos a más. Creo que al principio hubo mucho problema con las expectativas, un poco de inexperiencia, no saber cómo relatar el mensaje, que no todo es cifra o datos duros, sino que la política también tiene sentimientos y cosas así”, explicó a Nación.cl el reconocido tuitero piñerista (@pablomatamoros).

Matamoros detalló que al comienzo hubo factores como el terremoto del 27 de febrero de 2010 y el rescate de los mineros que interfirieron de alguna manera en la entrega del mensaje respecto del trabajo que se estaba realizando, como también nunca haber sido Gobierno.

Es distinto manejar las expectativas de una empresa, que son más acotadas, a las de un Gobierno que es más complejo. Cuando trabajé en el Gobierno me di cuenta que esto le puede pasar a cualquiera, no tiene que ver con Piñera o con Bachelet. No puedes dejar a todo el mundo contento, o sea, el manejo del Estado es bastante complejo, tiene demasiadas entradas como para decir: ‘somos los mejores y lo vamos a hacer perfecto’. A eso crúzale lo del terremoto, que no es culpar a esa situación, sino que produce un poco de ruido a las señales que se quieren dar”, explicó.

MEJORAS

Imagen foto_00000017Pese a este diagnóstico, Pablo Matamoros, quien trabajó hasta 2012 en la Moneda, dijo que “desde un tiempo a esta parte la cosa ha cambiado radicalmente. El Gobierno funciona mucho mejor, se comunica mejor y eso se puede ver en el resultado de las encuestas”.

Según las cifras de la encuesta Adimark que resumen la aprobación de la administración Piñera en sus cuatro años de gestión, esta situación se reflejó al asumir la conducción del país con un 50% de aprobación en 2010, bajando drásticamente en 2011 al 34%; el 2012 con un punto menos (33%), para repuntar finalmente el 2013 al 50%, cerrando con un promedio de 40% en el período.  

Se puede ver que se está transmitiendo a la ciudadanía lo que hace el Gobierno, cosa que al principio fue un poco complicada, considerando que tuvimos varias cosas que hicieron  que los dos primeros años fueran bastante complejos a la hora de comunicar y siento que ahora la cosa ha cuajado y está funcionando bien”, comentó.

En este aspecto, el analista comunicacional estima que la mayor fortaleza del gobernante saliente es su forma directa y abierta para entregar la información, contrariamente –puntualizó- al “secretismo” que aplicó en su anterior administración y sigue utilizando la Presidenta electa, Michelle Bachelet.

“Creo que ha sido muy transparente hacia la gente. No hay un secretismo, el Presidente Piñera es un hombre muy abierto a la información, no es un bien la información sino que es algo que se distribuye, que existe. Se puede comunicar, hablar, no hay grandes secretos hacia la gente, que son los electores los que finalmente juzgan”, asegura.

RECOMENDACIONES A BACHELET

Imagen foto_00000016Ahondando en este aspecto, Matamoros se dio tiempo para analizar la forma en que la futura jefa de Estado se ha manejado durante la campaña y tras salir electa en diciembre pasado, en situaciones claves como la designación de su gabinete y otros cargos de confianza, y las visiones opuestas que existen al interior de la Nueva Mayoría sobre temas como la crisis que vive Venezuela y que tiene interrumpidas las relaciones entre la Democracia Cristiana y el Partido Comunista.

Su estilo es “muy cerrado, muy de cuadros, muy de confianza y no va a funcionar así”, afirmó el experto, añadiendo que “no puede ser que antes de asumir el Gobierno ya tenga crisis (…). Acá el asunto es que no va a poder seguir siendo manejado con el mismo secretismo, porque si tú lo haces entre cuatro paredes y no socializas un nombre, no tienes cómo llegar a esos resultados”.

Es ese sentido se atrevió a anticipar ese escenario le va a genera “un gran quiebre al estilo de Bachelet ahora. Creo que le funcionó mucho en el antiguo Gobierno este manejo comunicacional  de estar tan escondido, de que en las pautas no te dejan hacer preguntas, creo que eso hay que cambiarlo”.

PUNTO MEDIO

Imagen foto_00000019De allí su recomendación de que la futura Presidenta busque un “punto medio” en la forma de comunicar su mensaje y en su relación con la ciudadanía, ya que –reconoció- un estilo tan abierto y expuesto como el de Piñera y tan hermético como el de ella no satisfacen a la ciudadanía.

“Después del Presidente Piñera que ha sido tan expuesto, tan de cara a la ciudadanía, tan directo, tan de frente, que le ha traído problemas ser tan presente como las ‘piñericosas’, Bachelet no va a poder estar escondida en la montaña y echándole la culpa al equipo que la rodea, por eso tiene que haber un punto medio. Son personas distintas, caracteres distintos, estilos de gobernar distinto pero tiene que existir un  punto de equilibrio”, finalizó.

FUENTE: Giselle Sauré Guichou