Integrantes de una organización que apoya a la niñez y a las familias vulnerables pusieron este sábado fin a una huelga de hambre de 8 días, convocada para exigir más recursos públicos a fin de atender a los menores, y se manifestaron pacíficamente frente a la sede de Unicef en Santiago.

Tres profesionales de la corporación Sofini, entidad que lucha por el bienestar de la población infantil, terminaron la protesta en demanda de más recursos del Estado al Servicio Nacional de Menores (Sename).

“El grito de auxilio en nombre de nuestros niños más frágiles y vulnerados quedó plasmado en un lienzo que durante estos días colgó del frontis del edificio de Unicef: S.O.S. El Estado de Chile está asesinando a nuestros hijos”, señaló a Efe Rodrigo Paz portavoz del grupo.

Añadió que con esa medida de fuerza quedó en evidencia, tanto en Chile como en el extranjero, que la falta de recursos en el Sename ha causado estragos entre los niños, que el tratamiento que reciben “es miserable”.

ACUDIRÁN A TRIBUNALES INTERNACIONALES

Paz, psiquiatra de profesión, relató que los casos de menores que mueren por falta de atención demuestran que el Estado no entrega recursos suficientes para contratar personal adecuado para socorrer a las personas más vulnerables de la sociedad.

Explicó que el grupo también concurrirá ante los tribunales internacionales para denunciar el violento desalojo de que fueron objeto la madrugada del pasado jueves.

Paz señaló que las 3 personas que realizaron la huelga de hambre, miembros de la agrupación Sofini cuidaron en todo momento la integridad del antejardín y de los muros del edificio de Unicef.

La manifestación de la tarde del sábado en Santiago también se replicó en las ciudades de Valparaíso, Puerto Montt, Arica y Los Ángeles.

“Durante la dictadura, los vulnerados eran en su mayoría adultos opositores políticos al régimen de facto, ahora son niños y niñas, más de 15.000, cuyo único delito es haber nacido pobres o mapuche”, concluyó Paz.

FUENTE: EFE