La directora Ejecutiva de Terram, fundación destinada al desarrollo de propuestas sustentables, Flavia Liberona, definió el 2013 como el año en que los asuntos ambientales marcaron la agenda política y que “el gran empresariado eléctrico y minero ejerció presión sobre el gobierno y el país para lograr la aprobación de proyectos de inversión de su interés”.

Liberona afirmó que mientras las empresas desplegaban sus influencias “el Gobierno de Sebastián Piñera se mostró como un fiel guardián de los intereses del gran empresariado chileno”, sentenció.

El Balance Ambiental de Terram reporta que no se avanzó positivamente en la esfera medioambiental “ya que el sector empresarial ganó terreno en cuanto a nuevas normativas, entre ellas la Ley de Concesiones Eléctricas”.

La fundación hizo también un ranking de lo mejor del año en la materia destacando la puesta en marcha de los Tribunales Ambientales y de la Superintendencia de Medio Ambiente, y subrayando que por primera vez se pone el acento en la fiscalización.

En materia de desafíos para el año 2014, la ambientalista definió tres ejes a tener en cuenta: fortalecer la equidad ambiental, establecer un programa priorizado en normas de calidad y emisión que permita avanzar en la gestión ambiental e incorporar a la sociedad civil en la agenda de energía y en los debates que desarrolle el parlamento.

Según plantea la directora Ejecutiva de la fundación, “el nuevo gobierno debiera hacerse cargo de la contaminación provocada por termoeléctricas, para lo cual tendrá que impulsar cambios normativos orientados a regular la tecnología y el tipo de combustible que utilizan”.

FUENTE: Nacion.cl