En menos de 6 horas la nave de carga rusa Progress M-20M, que no está tripulada, llegó hasta la estación llevando agua, oxígeno, alimentos, combustible y herramientas para los tripulantes de la EEI.

La nave de carga rusa Progress M-20M se acopló con éxito a la Estación Espacial Internacional (EEI) menos de 6 horas después de haber sido lanzada desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) en un viaje exprés que se completó en 4 órbitas al planeta.

La nave, que no está tripulada y se acopló al módulo Pirs que forma parte del segmento ruso de la EEI, fue puesta en órbita por un cohete ruso Soyuz-U lanzado desde el cosmódromo kazako.

El carguero ruso transporta a la EEI agua, oxígeno, alimentos y combustible, además de equipos para los experimentos que realizan los inquilinos de la plataforma orbital.

Además, la nave de carga transporta a los tripulantes de la misión 36 de la estación, herramientas que pueden servir para reparar los trajes espaciales, después de que el fallo en uno de ellos pusiera en riesgo el paseo espacial del astronauta italiano de la Agencia Espacial Europea Luca Parmitano.

Una filtración del agua en el casco del astronauta, que sigue siendo investigada y no se conocen las causas, obligó a suspender un paseo espacial.

El último carguero lanzado a finales del pasado mes de abril, el Progress M-19M, que se desintegró el viernes en la atmósfera al término de su misión, tardó 2 días en acoplarse a la EEI después de tener problemas para desplegar una de sus antenas de aproximación.

Los rusos Pável Vinogradov, Alexandr Misurkin y Fiódor Yurchijin, los estadounidenses Chris Cassidy y Karen Nyberg, y el italiano Luca Parmitano integran la actual tripulación a bordo de la EEI.

SECCIÓN: Tecnología
FUENTE: EFE