Decano de Economía de Universidad San Sebastián señaló que miles de personas pensaron que ya no tenían deuda, cuando solamente había sido eliminadas de los registros comerciales y aún tenían deudas, lo que provocó confusión entre los consumidores.

El decano de la Facultad de Economía de la Universidad San Sebastián, Hugo Lavados, afirmó que haber llamado “perdonazo” al borrón de deudores del Dicom “le ocasionó en definitiva un grave perjuicio a las personas; con la forma en cómo se planteó, una inmensa cantidad de personas pensó que ya no tenían que pagar la deuda“.

Lavados fue el encargado de presentar el primer Informe de Deuda Personal que realizará trimestralmente la casa de estudios a partir de los datos de la empresa Equifax, controladora de los registros del Dicom.

El estudio señala que más de 900 mil personas volvieron a estar en las listas negras de los registros comerciales, desde marzo del 2012, cuando se realizó el borronazo.

error

A su juicio, por este error, miles de personas se encontraron con la sorpresa de que aún le cobraban los compromisos adquiridos, lo que se agravó, en algunos casos, con la posibilidad que tuvieron de seguir pidiendo créditos en otros lados, aprovechando que ya no estaban en las listas negras del Dicom.

Según Lavados, la solución no está por evitar que los consumidores se endeuden. “No es bueno para los chilenos el planteamiento de que no se sigan endeudando. Si uno mira en perspectiva histórica, el crédito es un tremendo motor para generar bienestar material, como cosas y servicios que se pueden comprar con créditos”.

“El tema es cuando no existen las herramientas suficientes para que las personas se informen de cuál es efectivamente lo que pueden pagar. Mi impresión es que, cuando hay muchas fuentes de financiamiento, las personas probablemente no siempre suman bien el pago de la cuota mensual que tienen que pagar en relación a su ingreso”, precisó.

EQUIFAX

Para el gerente general de la Equifax, Carlos Johnson, el reingreso de 900 mil personas al Dicom, en un año, “era algo natural. La gente estimó que se la había borrado la deuda, pero eso no ocurrió, sino que solamente se le eliminó del registro y las cuotas impagas que se generaron se incorporaron al sistema”.

“El no contar con información oportuna evidentemente hace tomar malas decisiones y el borrar información es no contar con ella”,  afirmó.

SECCIÓN: Economía
FUENTE: Roberto Valencia