El abogado español y ex juez de la Audiencia Nacional de ese país, Baltasar Garzón, llegó este miércoles a Chile para una visita de 4 días, durante los cuales participará en el “Congreso del Futuro” organizado por el Senado chileno entre el 17 y 19 de enero.

El ex magistrado español, quien se hizo conocido en nuestro país luego de lograr -con una orden de detención internacional  dictada por la muerte y tortura de ciudadanos españoles durante la dictadura chilena- que la justicia británica retuviera al ex dictador chileno Augusto Pinochet en Londres desde octubre de 1998 hasta marzo de 2000. 

“Estaba investigando el ´Plan Cóndor’ y las autoridades de este país tuvieron un papel muy relevante en la elaboración y desarrollo de ese Plan”, explicó Garzón.

“SIGO MANTENIENDO HOY MI DECISIÓN”

Sobre el retorno de Pinochet a Chile en esa época  la calificó como “una decisión política” pero que le dejó “una sensación de disgusto y pena por las víctimas”.

Respecto al gesto del ex dictador al llegar a Chile en silla de ruedas y pararse con ayuda de su bastón, el abogado aseguró: “Quedó demostrado que no había tal incapacidad para afrontar un juicio” y recalcó que su decisión de entonces “la sigo manteniendo hoy, guardaba todos los requisitos legales, se adoptaron todas las medidas”.

También recordó los dichos del hoy Presidente Sebastián Piñera quien aseguró en 1998 que Chile no “estamos dispuestos a ser colonia”, lo que Garzón atribuyó a que habló “desde las vísceras” y que no desde el “conocimiento jurídico”.

A pesar de todo considera que el caso Pinochet tuvo una “importancia bastante trascendente a la hora de cambiar las investigaciones en el área de la jurisdicción universal” y estimó que si el caso de Augusto Pinochet “se hubiera producido después de 2003 él no podría haber vuelto a Chile”.

“investigar estos crímenes me trajo consecuencias”

Baltasar Garzón intentó, no sólo investigar las violaciones de derechos humanos en Chile y Argentina, sino también en su propio país en la época franquista, lo que recibió un fuerte rechazo interno.

Se abrieron varios procesos en su contra y por uno de ellos fue inhabilitado en 2012 para ejercer su magistratura y fue expulsado de la Asamblea Nacional.

“Soy consciente de que tras pasar 24 años investigando crímenes complejos de esta naturaleza, en algún momento se pueden pagar unas consecuencias”, afirmó.

“Quienes se opusieron a la investigación de los crímenes franquistas también se oponían a investigar los crímenes de las dictaduras de Argentina y Chile, donde se produjo violación masiva de los derechos humanos”, advierte el juez inhabilitado.

EN CHILE SE INVESTIGÓ, EN ESPAÑA HAY UN “OLVIDO IMPUESTO”

Y aclaró que así como “la derecha se alegró en Chile (de su suspensión)” también se alegraron “en España”.

“Y es que en España nunca ha habido una respuesta a los crímenes masivos que se cometieron a partir de 1936 por lo menos hasta el inicio de los años  50”, sentenció sobre su país.

En cambio, destacó que “aquí en Chile la fuerza de las víctimas y la denuncia permanente de sectores comprometidos consiguió que, por una parte, que el Informe Rettig tuviera una importancia fundamental, y que después bajo la Presidencia de (Ricardo) Lagos se hiciera otro informe muy exhaustivo sobre los efectos y trascendencia de la tortura durante la dictadura. En España eso no ha existido (…) lo que hay es un olvido impuesto, consensuado políticamente”.

“WikiLeaks y Assange han hecho un gran servicio”

Tras su inhabilitación por un caso de corrupción Garzón ha trabajado como asesor del Tribunal Penal Internacional de La Haya y hoy defiende al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, quien permanece refugiado desde hace más de 6 meses en la embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia que lo requiere por casos de abusos sexuales.

Tanto Assange como Garzón consideran que la extradición a Suecia es sólo una maniobra para ser luego enviado a Estados Unidos donde puede ser juzgado por traición debido a que WikiLeakes reveló miles de documentos diplomáticos secretos de EEUU.

Al respecto, Garzón considera que “WikiLeaks y Julian Assange han hecho un gran servicio al género humano”, considerando que el sitio de denuncias “develó una serie de situaciones que distan mucho de lo que debe ser una adecuada acción diplomática”.

El jurista español considera que no se debe permitir que el activista australiano termine siendo enviado a EEUU “pues el juicio contra Assange podría terminar en cadena perpetua o muerte. Lo considero una brutalidad”.

LÍMITES DE LA LUCHA ANTITERRORISTA

Y respecto a la guerra internacional que Estados Unidos libra contra el terrorismo y respecto a sus críticas contra el asesinato de Osama bin Laden, Garzón explicó que lo que condenó fue “las formas y el hecho en que se produce”.

“Los límites en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado nos diferencia de quienes están en la otra parte, es decir, de quienes son los criminales. No respetar, los límites, las garantías, nos lleva a encontrarnos en situaciones adversas. Lo que no significa que no se tenga que utilizar todos los medios para combatirlos”, indicó el letrado español.

“Para mí Osama Bin Laden detenido y vivo podía ser mucho más interesante para una investigación judicial que asesinado”, agregó.

VARIOS ENCUENTROS

Garzón visitará Chile hasta el día 20 y entre varias actividades sostendrá encuentros con los ex Presidentes Eduardo Frei y Ricardo Lagos, y también tiene previsto reunirse con las senadoras Isabel Allende y Soledad Alvear, y con la alcaldesa de Santiago Carolina Tohá.

Hoy se reunirá con Frei en la Casa Museo Frei Montalva y el 18 lo hará con Lagos en la Fundación Democracia y Desarrollo.

Ese día también tiene previsto ir al Museo de la Memoria, donde participará en una visita guiada y expondrá en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile (Facso).

FUENTE: Nación.cl