Un grupo de 80 jóvenes pernocta desde hace una semana en la puerta del estadio a la espera del primer concierto de la cantante en nuestro país este 20 de noviembre. “Ella es más que una ídola, más grande que un gusto pasajero o que una simple cantante, es el motivo de mi vida”, asegura Tomás Rios, uno de los campistas del nacional.

Manos en garra, lentes oscuros y tatuajes con frases de sus canciones exhiben orgullosos la decena de jóvenes que acampan hace una semana en la puerta del Estadio Nacional, a la espera del primer concierto de Lady Gaga en Chile el 20 de noviembre.

Una alegre vigilia que ya tiene 80 inscritos en la lista organizada por turnos para ir al baño o a comer, y que como una gran familia de “Little Monsters” todas las tardes se reúnen en asambleas para organizar el campamento, escuchar los éxitos de la intérprete de “Bad Romance” y especular sobre cómo recibirán a la cantante neoyorkina cuando pise tierra chilena.

Ella es más que una ídola, más grande que un gusto pasajero o que una simple cantante, es el motivo de mi vida”, confiesa seguro Tomás Ríos de 16 años, que tras una larga negociación con su madre logró terminar su tercero medio de manera adelantada para dedicarse por completo a admirar a la señorita Gaga.

LITTLE MOnsTERS

“Mi madre me consiguió una licencia por depresión para terminar el colegio de manera adelantada hace 2 semanas, y así poder estar acá esperando el concierto de Lady Gaga”, dice el jovencito que comenzó su aventura el jueves 8 de noviembre.

13 días de espera es la que se han impuesto los admiradores de la llamada nueva reina del pop, como una manera de homenajear a la artista, que aseguran les ha cambiado la vida con sus pegajosas letras e himnos que glorifican las diferencias.

Imagen foto_00000002The born this way Ball” es la gira mundial que trae a Lady Gaga a Chile, y Bastián Andrés, que lleva 4 días en el campamento de avenida Grecia, asegura que ya tiene preparado su disfraz para sorprender a la artista que en cada uno de show sube a un grupo de sus fanáticos al escenario para compartir con ella.

CAMPAMENTO Y PIZZAS

“La espera se nos ha hecho muy corta a pesar del calor, en la noche estamos con vigilancia policial y somos tanto que no tenemos miedo que nos pase nada malo. Yo, por ejemplo, tengo acá el disfraz que preparé para el concierto que está inspirado en la gira y tenemos una amiga que todos los días se levanta a las 4 de la mañana del campamento para arreglarse e ir al colegio”, cuenta el maipucino de 16 años.

Otros seguidores de Gaga que pernoctan en el estadio han llevado sus vehículos para dormir más seguros, y utilizar la batería del auto para cargar celulares, escuchar música y armar improvisadas cocinerías donde el menú diario ha sido puré instantáneo y tallarines chinos.

“Todos los días duermo acá, pero en la tarde me voy al trabajo y dejo algunas cosas para no perder el lugar. Como grupo hemos decidido que no haremos turnos para recibir a Gaga en el aeropuerto o en el hotel, pero sí estamos muy concientizados para que el día del concierto nos envíe pizzas a la  fila como lo ha hecho en otros países con sus fanáticos”, dice Giannina Fregorana, quien luce con orgullo el mismo poema que tiene tatuado Gaga en su brazo derecho en uno de sus bíceps.

SECCIÓN: Cultura y Entretención
FUENTE: Jeniffer Vega