Práctica, que la Unicef considera una clara violación a los derechos fundamentales de quienes son sometidos a él, especialmente las niñas, ha ido disminuyendo con los años pero aún sigue siendo muy común, especialmente en Asia del Sur o el África subsahariana, pero también en América Latina.

Una de cada 3 jóvenes de entre 20 y 24 años fue obligada a casarse siendo niña, según denunció este miércoles la Unicef, que encendió una luz de alerta sobre un fenómeno que si bien decrece, sigue siendo ampliamente practicado en todo el mundo.

Con motivo de la conmemoración -mañana, jueves- del primer Día Mundial de las Niñas, la Unicef y el resto de agencias de Naciones Unidas quisieron poner énfasis en un problema planetario: el matrimonio infantil, que supone una clara violación a los derechos fundamentales de quienes son sometidos a él, especialmente las niñas.

EN TODO EL MUNDO

Según los datos con los que cuenta Unicef, cerca de 23 millones de jóvenes de entre 20 y 24 años fueron obligadas a casarse o a unirse con hombres antes de cumplir los 15 años.

Globalmente, existen 400 millones de mujeres de 20 a 49 años, el 41% de la población mundial en esa franja de edad, que fueron obligadas a casarse siendo menores de 18 años, una situación que se da en todas las regiones del mundo.

La mayor incidencia se da en Asia del Sur (46 %), seguida de África Subsahariana (37%), Latinoamérica y el Caribe (29%), Sudeste Asiático (18%), Medio Oriente y Norte de África (17 %) y Unión Europea y Comunidad de Estados Independientes (11 %).

“ESCLAVAS”

Unicef recuerda que el matrimonio precoz niega el derecho de una niña a su infancia, interrumpe su educación, limita sus oportunidades, incrementa el riesgo de ser sometida a violencia y abusos y pone en peligro su salud.

No todos los países prohíben los matrimonios antes de cumplirse los 18 años. Hasta la fecha, sólo lo prohíben 113 países, de los 193 que conforman la ONU.

Ante este contexto, una decena de comités y relatores especiales de la ONU distribuyeron este miércoles un comunicado en el que afirman que casar a una niña es convertirla en esclava de su marido.

“Las niñas se convierten en esclavas por el resto de su vida. Son esclavas domésticas, esclavas sexuales, y sus derechos a la salud, a la educación, a la no discriminación y a la libertad física y psicológica es violada”, asegura el comunicado.

“Como en todas las formas de esclavitud, los matrimonios forzados deberían ser penalizados como un crimen. Y no se pueden justificar con argumentos tradicionales, religiosos, culturales o económicos”, según la nota.

El hecho de que las niñas se queden embarazadas a una edad muy temprana también las expone a enormes riesgos de mortalidad materna o graves lesiones físicas y psicológicas.

SECCIÓN: Mundo
FUENTE: EFE