Guía para no olvidar esta situación indica que la causal de “necesidades de la empresa” debe ser debidamente justificada por una serie de motivos.

El despido es una situación a la que nadie se puede enfrentar, pero es tan inevitable como la muerte y los impuestos, por lo que siempre es recomendable estar bien informado y saber cómo se debe llevar a cabo este procedimiento.

Lo primero a saber es que el trabajador sólo puede ser despedido por causales legales, que deben estar debidamente justificadas. 

“Las causales de despido imputables a culpa del trabajador están establecidas expresamente en el Código del Trabajo. A modo de ejemplo, conductas indebidas de carácter grave; negociaciones que ejecute el trabajador dentro del giro del negocio; no concurrencia del trabajador a sus labores sin causa justificada; abandono del trabajo, incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato”,  son algunas de las causales que señala Verónica Peirano, directora legal de Learning For Your Business.

NO OLVIDAR

Algo importante: un trabajador puede ser despedido por la causal de “Necesidades de la Empresa”. Según Peirano, “un trabajador sólo puede ser despedido con este argumento cuando efectivamente existe esta causal y ésta debidamente justificada por una racionalización o modernización de los servicios, bajas en la productividad o cambios en las condiciones de mercado o de la economía, que hagan necesaria la separación de uno o más trabajadores”. 

“En caso que el trabajador sea despedido por esta causal sin que efectivamente existan las “necesidades de la empresa” invocadas por el empleador, el trabajador podrá demandar el despido injustificado y solicitar un incremento de su indemnización por años de servicio en hasta un 30%”, agrega.

En cuanto a los tiempos y formas de aviso, el  despido debe ser comunicado por escrito al trabajador, personalmente o por carta certificada enviada al domicilio señalado en el contrato, expresando la o las causales invocadas y los hechos en que se fundamenta. La comunicación se envía  tanto al trabajador como a la Dirección del Trabajo dentro de 3 días hábiles posteriores al de la separación del trabajador.

“Resulta particularmente importante que en la carta que se le entregue al trabajador desvinculado se fundamente con mucha precisión la causal. De hecho, en algunos juicios laborales, se han acogido las demandas de los trabajadores por despido injustificado por no enunciar detalladamente los hechos” argumenta Peirano.

Respecto a si es legal o no obligar a trabajar el mes de aviso, Peirano indica que el empleador decide si le otorga el mes de aviso al trabajador, en cuyo caso el trabajador deberá trabajarlos, o bien decide pagarle una indemnización equivalente a 30 días de remuneración.

INDEMNIZACIÓN

En cuanto a las indemnizaciones, explica que, “en caso de despido por una causal imputable a culpa del trabajador, este no tiene derecho a indemnización alguna. En caso de término por necesidades de la empresa, el trabajador tendrá derecho a recibir una indemnización equivalente a una remuneración mensual por cada año de servicio o fracción superior a seis meses con un tope de 11 años de servicio.  Asimismo, la base de cálculo de la remuneración mensual tiene un tope de 90 UF y deberá ser pagada en un solo acto al momento de extender el finiquito”.

RENUNCIA

Cuando los papeles se invierten y se decide buscar nuevos horizontes laborales también hay que tener algunas consideraciones, por ejemplo, la carta de renuncia. Las únicas formalidades que debe contener es que debe estar firmada y ratificada ante Ministro de Fe, que por regla general puede ser un notario o un inspector del Trabajo.

Asimismo, debe indicar la fecha a contar de la cual se hace efectiva y se recomienda  indicar el cargo al cual se renuncia. Se debe entregar con 30 días de anticipación, pero no existe una sanción en caso que no se cumpla con dicho el plazo.

SECCIÓN: Economía
FUENTE: Roberto Valencia