La nueva serie del canal estatal muestra la jornada de un profesor sustituto que vive su castigo y redención como jefe de un grupo de alumnos en riesgo social de Pedro Aguirre Cerda. La historia remite a otras clásicas joyas del cine que ya son un género en sí mismo.

La historia del profesor con espíritu aristotélico que intenta obtener resultados de un curso desahuciado se ha contado muchas veces. A estas alturas es una fórmula que cada cierto tiempo ofrece honrosas excepciones al arquetipo.

Imagen foto_00000012Los creadores de la nueva serie de TVN “El reemplazante”   (lunes, 23 horas) coinciden en que el pie forzado de este “profe en corral ajeno” ha sido tanto un desafío como el combustible de nuevas ideas que, a lo largo de 12 capítulos, beben de grandes clásicos sobre el héroe  enfrentado a la clase que nadie ha podido dominar.

El profe Charlie (Iván Alvarez de Araya) es un ex broker fracasado que llega como sustituto de matemáticas a uno de esos colegios de la periferia que dan sentido a la Casen.

Al igual que el emblemático maestro Jaime Escalante de “Lecciones Inolvidables” (1988)  se hace cargo del ramo más difícil peleando con la pobre infraestructura de un colegio que le juega en contra. Pero a diferencia del personaje de Edward James Olmos, este reemplazante no parte con la motivación adecuada.

Imagen foto_00000002Víctima de un chanchullo financiero, Charlie Valdivia hipotecó su carrera en la bolsa y ahora se hace cargo a regañadientes de un tercero medio con carencias afectivas y sociales. De fondo, hay maestros  desertando y tensas reuniones de profesores avivadas por el desgraciadamente típico y amargado profesor víctima de su propia inercia.

Un troll presente no sólo en las películas y que en la vida real se niega a la evaluación docente o a innovar en el sistema. En el caso de “El reemplazante”, el inepto rol recae en Aníbal Reyes, quien chaquetea al protagonista y su papá inspector de pasillos con su cargo como jefe de la Unidad Técnica Pedagógica. Una especie de Theo Weston, el apático y miserable profesor opuesto a Tackeray en “Al maestro con cariño” (1967).

Semillas de maldad

El primer día de clase se convertirá en una jornada inolvidable para Charlie cuando conozca a Maicol, el matón del curso que le deja claro el significado de la abulia. El profesor se encuentra con la misma barrera que construía el violento Denham de la película de Sidney Poitier o la salvajada de alumnos violadores de maestras y criminales amarillistas de “Semilla de Maldad” (1955) protagonizada por Glen Ford. Película vendida en su momento como “El terror adolescente en las escuelas”.

Imagen foto_00000005El grupo de alumnos también acude al lugar común, pero es el entorno el que le da nuevos aires al relato. En el liceo Príncipe Carlos de la comuna de Pedro Aguirre Cerda conviven desde la lolita tipo Nabokov, que se identifica más de lo prudente con el nuevo profesor, pasando por el chacotero del curso hasta los chiquillos antisistema de la última fila.

También aportan al debate el alumno gay que decide vivir abiertamente su sexualidad en la escuela y las víctimas de bullying. Características también presentes en películas del género como “Mentes peligrosas” (1995), donde Michelle Pfeiffer intentaba domesticar un curso de literatura del gueto aplicando sus dotes de ex marine con un discurso sobre el auto respeto y la superación presente en otros filmes como Freedom Writers (2007) o el de el profesor Marin de “Entre los muros”, la ganadora de Cannes el 2008. Un registro casi documental sobre enseñar a un mix de razas y la maquinaria más demoledora de frustración adolescente.

El cambio que también afecta al profesor, es otra arista presente con diversos matices en muchas de estas cintas y la producción de TVN según sus creadores.

Imagen foto_00000001Aunque se trate de un colegio más cuico como el de “La sociedad de los poetas muertos” (1989) o el polvoriento salón de “Ni uno menos” (1999). Ésta última, un ejemplo que lleva al paroxismo ese deber en la persona de la niña-maestra que no dejará que ninguno de sus pupilos capee clase, aunque se trate de niños trabajadores o deba salir en busca de ellos desde el desacampado al corazón de la China comuinista. Otras historia para visitar en ese sentido es “Conrack” (1974), sobre el profesor Pat Conroy que aterriza en una deprimida escuela de niños afroamericanos víctimas de la segregación más dura.

Nicolás Acuña y Cristián Jiménez dirigen estos 12 capítulos que permitirán desarrollar estas personalidades que, es de esperar, trasciendan la maqueta y se amolden como un guante a la contingente cuestón estudiantil. El próximo lunes se estrena la serie de TVN donde el principal protagonista parece ser el hábitat de los muchachos. Un laberinto social de barriadas, concreto, narcotraficantes y el Chile real, producto de una acuciosa investigación de los guionistas Nimrod Amitai, Ignacio Arnold y Javier Bertossi.

SECCIÓN: Cultura y Entretención
FUENTE: Carlos Salazar