En medio del revuelo provocado por las confesiones del senador Rossi y la presentación de proyecto para el autocultivo de marihuana, el Senda pone el foco en algunas de las medidas en marcha para la rehabilitación y explica cuál es la estrategia gubernamental en el tema drogas y alcohol.

Un programa piloto de Viviendas de Apoyo a la Integración Social (VAIS) está implementando el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), en las regiones de Tarapacá, Valparaíso, Biobío y Metropolitana.

Según contó la directora de la institución gubernamental, Francisca Florenzano, la iniciativa está dirigida a personas en recuperación por consumo problemático que se encuentran carentes de “soporte familiar” o de un lugar acorde de convivencia para seguir con su proceso.

La otra condición es que hayan superado la primera etapa de rehabilitación en centros de tratamiento que tienen convenio con el Senda.

EL DEBATE POLÍTICO

Medidas de este tipo están en marcha en medio del revuelo mediático que se ha producido luego de que el senador socialista Fulvio Rossi confesara su consumo de  marihuana un par de veces al mes, e ingresara esta semana –junto al PPD Ricardo Lagos Weber- una iniciativa para el autocultivo de la yerba.

Respecto a esta iniciativa de los senadores concertacionistas, fustigada incluso por el Presidente de la República, la directora de Senda reflexiona que “siempre es bueno mantener un diálogo abierto y franco respecto a temas como éste”. Y en cuanto al futuro, sólo apunta que “será el Congreso el encargado de discutirlo”.

METAS AL 2014

Florenzano recalcó que las políticas del Gobierno frente a este tópico se concentran en 2 ejes fundamentales: Chile Previene y Chile Recupera. Los indicadores específicos a lograr, en cuanto a la disminución del consumo de estupefacientes ilícitos y alcohol, hacia el fin del Gobierno (marzo 2014), estaría enfatizado en los “grupos más vulnerables y jóvenes”.

Los desafíos en materia de drogas no legalizadas son: reducir en 15% el consumo anual de marihuana y en un 10% el uso de cocaína en población escolar (21 mil y 3 mil menores de edad). También la pasta base en un 15% a nivel general (7000 personas aproximadamente).

Los retos en cuanto al alcohol son aminorar en 15% el consumo anual en los colegiales (82 mil estudiantes) y el de la población de riesgo que corresponde a mayores de 18 años (142 mil personas), y mitigar en 20% los accidentes de tránsito vinculados a este tema (925 tragedias).

En el caso específico del programa VAIS, comenta que el objetivo de la estrategia es ayudar a los beneficiados “para que puedan desarrollar un conjunto de hábitos de convivencia y habilidades sociales para que puedan tener una vida independiente y autónoma, socialmente normalizada y plenamente integrada en su entorno familiar, laboral y social”.

SECCIÓN: País
FUENTE: Andrea Córdova