Según los resultados, un aumento en 10% de la cobertura de la negociación colectiva logra una mejora de 4,8% en el Coeficiente de Gini, y aumento en sindicalización de 10% sube un 4,3% el mismo indicador. Además, un alza en el grado de centralización mejora en 7,1% la distribución del ingreso.

Un aumento de 10% en la cobertura de la negociación colectiva en el país mejoraría el poder adquisitivo y la distribución del ingreso que mide el indicador de Gini, de acuerdo al estudio  “Negociación Colectiva de alta cobertura: una herramienta poderosa contra la Desigualdad”, realizado por el economista de la Fundación Sol, Gonzalo Durán.

El informe utiliza una base de datos con información histórica de 49 países de la Organización para la Coperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y otros de ingresos medios, constatando que Chile ha sido el país que modificó de manera más abrupta el nivel de negociación colectiva, pasando del nivel 3 al nivel 0 en 1973, para luego volver 6 años después al nivel 1.

NIVELES

Los niveles se refieren al ámbito dominante de la negociación y van de menor a mayor centralización: el número 1 es la negociación por empresa, 2 es por rama de actividad con posibilidad de nivel de empresa, 3 es sólo por rama de actividad, 4 es nivel central con acuerdos sectoriales y 5 es en nivel central o nacional. El nivel 0 se refiere a la inexistencia de negociación colectiva.

Según los resultados, un aumento en 10% de la cobertura de la negociación colectiva lograría una mejora de 4,8% en el Coeficiente de Gini, y aumento en sindicalización de 10% sube un 4,3% el mismo indicador. Además, un alza en el grado de centralización mejora en 7,1% la distribución del ingreso.

Actualmente, mientras el 60% de los asalariados de los países que integran la OCDE están cubiertos por algún instrumento de negociación colectiva, en Chile sólo el 5,4% de estos trabajadores está bajo ese régimen.

IMPACTO NEGATIVO

Para Gonzalo Durán “la política de descentralización de la negociación colectiva, es decir que sólo se permita negociar en el ámbito de la empresa, ha impactado fuertemente en la desigual repartición de la riqueza en Chile. Esta descentralización sumada a las múltiples trabas que encontramos en el Código del Trabajo son los factores que mantienen la bajísima cobertura y, por ende, la desigualdad.”

Otra de las conclusiones del estudio es que cada grado de aumento en la centralización de la negociación colectiva mejora en 52,7% la cobertura de la negociación colectiva. A partir de estos datos el investigador recomienda revitalizar la negociación colectiva, “alcanzando mayores grados de centralización ya que de esta forma se optimiza su cobertura aumentando las remuneraciones, disminuyendo el excedente productivo no remunerado y la desigualdad”, señala Durán.

DOS TIPOS

Concretamente, presenta 2 tipos de modelos: la Negociación Colectiva Articulada y la Negociación Colectiva en Dos Etapas o en Cascada. Entre éstos el más óptimo sería el segundo tipo, opción practicada principalmente por los países escandinavos.

“La negociación colectiva en cascada permite que a nivel nacional y sectorial se negocien los pisos mínimo con los representantes de los trabajadores, para luego permitir que se negocien mejoras a nivel de empresa según sus propias características, por lo que se adapta perfectamente a países con altos niveles de heterogeneidad productiva”, plantea Durán.

Respecto a las críticas sobre un cambio en el nivel de negociación en Chile señala que “las críticas que se realizan a la negociación colectiva supra-empresa, principalmente desde el ámbito empresarial, son infundadas ya que existe evidencia de que esto permite una mayor cobertura, beneficiando a un mayor número de trabajadores. Aquí ninguna empresa va a quebrar ya que el modelo se adapta de mejor manera a las condiciones de la economía.”

SECCIÓN: Economía
FUENTE: Roberto Valencia