Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu) realizó una investigación sobre las empresas productoras de pollo hace 5 años, en que se destacaba que Ariztía, Agrosuper y Don Pollo vendían en supermercados a los mismos precios por algunos cortes.

La concentración de la oferta en el mercado avícola, especialmente en la producción y venta de carne de pollo, fue advertida hace 5 años por un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu), en que se indica que las autoridades debían controlar a los sistemas de gestión de las empresas del sector.

La investigación además descubrió que, en ese período las compañías Ariztía, Agrosuper y Don Pollo vendían en los supermercados algunos cortes de pollo a precios similares. Por ejemplo, en el supermercado Líder de Américo Vespucio se indicó que el pollo entero envasado costaba $1.286 en el 2006, en las marcas Ariztía, Don Pollo y Super Pollo de Agrosuper.

El “Estudio sobre empresas productoras de pollo” en el 2006 destacaba la falta de competencia en el mercado de las carnes de ave, como una características dentro de las economías emergentes, donde se incluye a Chile.

“En los últimos años, el considerable crecimiento la industria en los  países en desarrollo ha podido realizarse solamente gracias a la externalización de sus costos y al ejercicio de su poder monopólico para explotar a trabajadores y productores contratados siendo la población local la que tiene que cargar con los costos ambientales y sanitarios, mientras que las ganancias se van a otra parte, ya que gran parte de la producción se exporta a países más ricos”, indicaba el estudio.

FALTA COMPETENCIA

Para el caso chileno la investigación detectó ya en ese entonces una estructura “extremadamente concentrada e integrada verticalmente, donde el mercado es controlado casi totalmente por sólo dos empresas, Agrosuper y Ariztía”.

Ambas compañías -junto a Don Pollo- ahora corren el riesgo de pagar multas de US$26 millones cada una, si es que el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia acepta el requerimiento de la Fiscalía Nacional Económica.

VIGILANCIA

Según Odecu, la concentración del sector “debería imponer a los consumidores una actitud particularmente vigilante, no sólo con relación a la seguridad y calidad de los  productos avícolas sino también con relación a las condiciones ambientales y sociales de producción”.

“La responsabilidad de las autoridades públicas en lo concerniente a los controles debería incluir auditorias y monitoreos a los sistemas de auto control implementados por las empresas productoras de pollos. Los consumidores, con una actitud crítica, contribuyen a garantizar la vigilancia y deben encontrar una información completa y adecuada y un seguimiento a eventuales reclamos”, concluye el documento de Odecu.

SECCIÓN: Economía
FUENTE: Roberto Valencia