El economista y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, Claudio Agostini, señala que el fin de las exenciones tributarias para algunos sectores efectivmante serviría para mejorar la distribución del ingreso, siendo este un aspecto clave en una eventual reforma tributaria.

La creación de un impuesto progresivo como un elemento clave para incluir en una futura reforma tributaria y el fin de algunas exenciones tributarias para aumentar la recaudación del Estado y disminuir con la elusión en el pago de tasas, son las principales ideas planteadas por Claudio Agostini, académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez.

A juicio del economista, los tributos progresivos mejorarían la distribución del ingreso en la economía local. “Si uno simula una reforma tributaria que elimina las exenciones que permiten eludir impuestos, y se aumenta la base del impuesto en vez de las tasas”.

Además, sostiene que, si se simula un cambio en la base del impuesto al ingreso para los contribuyentes  que actualmente eluden impuestos, se aumentaría la recaudación “en forma significativa, lo que permite rebajar fuertemente la tasa de IVA de tal forma de mantener la recaudación tributaria total constante”.

¿De qué forma funcionaría un impuesto progresivo?

-La razón por la cual redistribuye es  bastante simple y es que las personas que reciben más ingresos pagan más impuestos, pero para que eso pase se deben eliminar muchos mecanismos existentes que hacen que eso pase. Cuando uno se pregunta por qué en Chile se distribuye poco, la respuesta no es que el sistema tributario tiene tantos mecanismos posibles de elusión que efectivamente les permite pagar poco a la gente de mayores ingresos.

¿Y esto se produce por la presencia de exenciones tributarias?

-Exactamente, hay muchas que tienen que ver con crear empresas de papel, que no tienen ni siquiera trabajadores, son empresas del marido con la señora. En particular, los beneficios tributarios a las ganancias de capital y la tributación de pymes por utilidades retiradas llevan a que en Chile los trabajadores dependientes paguen más impuestos que personas con ingresos similares pero cuya fuente son ganancias de capital o utilidades de sus empresas.

¿Pero la reforma tributaria del 2001 no suponía poner un mayor atajo a la evasión y elusión?

-No, fue un avance, pero al mismo tiempo se han creado mecanismos bien intencionados para fomentar las pequeñas y medianas empresas, pero que en la práctica se usan para pymes de papel, donde la gente logra esconder sus ingresos, metiéndolas en estas “empresas familiares”, que no operan.

Esta sería la famosa reinversión de utilidades.

-Exactamente, cuando uno mira donde están esas utilidades, supuestamente reinvertidas, más de la mitad están en este tipo de sociedades que no son empresas de verdad.

¿Crees que también se debe terminar con otras exenciones que tienen más de 20 años y que en este contexto actual no se justifican?

-Creo que muchas exenciones no tienen sentido, como el IVA que no paga la construcción. El sistema de impuestos sería mucho mejor, incluso aunque no queramos recaudar más. Cuando uno mira las exenciones de IVA las más grandes están en el sector de la educación y salud, en términos de platas.

Que justamente son los bienes públicos que tienen una mayor demanda social.

-Claro, uno efectivamente podría implementar un esquema de eliminar, al menos parcialmente, esas exenciones.

SECCIÓN: Economía
FUENTE: Roberto Valencia / Nacion.cl