Algunos sectores particulares como la construcción, establecimientos educacionales y otras actividades financieras por ley no pagan impuestos, por lo que la Confech y algunos economistas plantean que una eventual reforma tributaria debería considerar la eliminación de esta figura para aumentar la recaudación del Estado.

El Fisco chileno deja de recaudar unos US$5.000 millones debido a las llamadas exenciones tributarias existentes en el país y que permiten a ciertos sectores no pagar impuestos, como el IVA por parte de establecimientos educacionales, por lo que algunos economistas plantean terminar con estas franquicias, en el marco del debate sobre reforma tributaria.

En el Gobierno esta idea es estudiada, como señaló el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, el domingo pasado en el programa “Tolerancia Cero”, al señalar que se realizará un “perfeccionamiento tributario”, aunque aclaró que por el momento no existen definiciones en el tema.

PROPUESTA CONFECH

El fin de las exenciones, también conocidas como gasto tributario, fue propuesto por la Confederación Nacional de Estudiantes (Confech) al Congreso, a través del documento “Bases Técnicas para un Sistema Gratuito de Educación”.

En este estudio se plantea: “Todos los años los informes de finanzas de la Dirección de Presupuesto, reportan que existen más de 5 mil millones de dólares que se le llama gasto tributario, pero que en realidad no es más que una forma de ocultar que este gasto tributario no es otra cosa que verdaderos subsidios que el fisco otorga a los más ricos de Chile, mediante exenciones tributarias”.

“El Fisco no le cobra impuesto a la renta (a ciertos sectores) por una serie de diversas ganancias como en la compra venta de ciertas acciones en bolsas de comercio, inversiones en fondos mutuos, APV de las AFP, DFL-2 (para las viviendas). Por esta razón, sin necesidad de aumentar ningún impuesto, bastaría que el Estado ponga término a los subsidios  a los ricos para recaudar alrededor de US$5.000 millones para la educación gratuita”, se indica.

ECONOMISTAS

Para el economista de la Universidad de Chile, Alejandro Micco,  las rentas de las empresas retenidas y los retiros re-invertidos en 20 días, incentivos a la reinversión, generan un gasto tributario de 1,5% del PIB (US$3.000 millones), a lo que se suman las exenciones del IVA, “por ejemplo el beneficio a las constructoras, también generan un gasto tributario importante”.

A su juicio, algunas exenciones actualmente no se justifican. “En la segunda mitad de los 80s tenía mucho sentido. Estábamos saliendo de la crisis bancaria de principios de los 80s, y el acceso al crédito externo era restringido. Ahora su justificación ha caído, porque hay mejor acceso al financiamiento”.

Claudio Agostini, economista de la Universidad Adolfo Ibáñez, afirma que “las exenciones tributarias tienen efectos negativos de eficiencia aún mayores, pero nadie se opone a ellas sino que estamos frente a muchos grupos de interés que las fomentan y gobiernos y parlamentarios que felices las aprueban”.

“El sistema tributario chileno está lleno de exenciones y tratamientos especiales que no tienen ningún sentido y son sólo el resultado de presiones. Hay por ejemplo exenciones tributarias por razones geográficas para las regiones extremas, las cuales se han ido extendiendo en el tiempo a partes de la II y X regiones; hay regímenes especiales para la supuesta pequeña minería, pequeña agricultura y pequeños transportistas, ninguno de los cuales tiene ingresos muy pequeños ni se encuentran precisamente en la parte de más abajo de la distribución del ingreso; hay exenciones tributarias para las constructoras”, precisa.

En su opinión, se si eliminan las exenciones, se recaudarían más recursos fiscales, aunque plantea que este tema plantea más dificultades políticas que económicas.

SECCIÓN: Economía
FUENTE: Roberto Valencia / Nacion.cl