Antonio Horvath Gutiérrez, presidente “Aysén Futuro”, expresó que movimientos telúricos y erupciones en la Región no son una mera casualidad y aseguró que los responsables del proyecto eléctrico no pueden “ignorarlo”.

La Fundación Aysén Futuro advirtió que la actividad volcánica en la zona donde se construiría la línea de transmisión del proyecto HidroAysén, “no es un fenómeno inusual que pueda seguir siendo ignorado por los responsables”.

El presidente de la fundación, Antonio Horvath Gutiérrez, expresó que un fenómeno natural provoca que la operación de una línea de transmisión sea “altamente riesgosa, y se convertiría en una amenaza permanente para la estabilidad del suministro energético que el país requiere”.

Según Horvath Gutiérrez, la actual actividad del volcán Hudson, la última erupción del volcán Chaitén en mayo de 2008, el sismo de Aysén en 2007, el sismo de Ralco de diciembre de 2006, la erupción volcánica en el cordón Caulle en junio de este año, “mostrarían un patrón común, asociado al sistema de la falla de Liquiñe Ofqui”.

Agregó que esta tiene una extensión de cerca de 1.000 kilómetros.

Por esto, el presidente de Aysén Futuro alertó que “si se llegase a realizar el proyecto, existe un escenario importante a evaluar, donde la línea podría quedar absolutamente inoperativa causando el peor de los escenarios: una Patagonia destruida por una inmensa cicatriz y un proyecto que no es capaz de transmitir energía a los centros de consumo”.

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FUENTE: UPI