Corte de Mendoza otorgó una magra indemnización por daño moral a favor de la demandante quien, mal asesorada por una notaria, perdió su departamento y debió mudarse a la casa de sus suegros.

Un tribunal de la provincia argentina de Mendoza (oeste) consideró que la convivencia con los suegros causa “daños al espíritu”, informó este jueves una fuente judicial.

Una mujer inició una demanda contra una notaria que la asesoró mal en la compra de un departamento y por ello debió mudarse, junto a su marido, a la casa de sus suegros, con quienes convivió durante ocho años.

La demandante pagó una parte del departamento situado en un complejo mendocino administrado por una cooperativa, pero una serie de irregularidades impidió que le adjudicaran la vivienda y la mujer terminó perdiendo el dinero.

El proceder de la notaria derivó en “la frustración en la actora (la mujer) en el acceso a una vivienda familiar (…) determinando que la mujer junto a su esposo viva con sus suegros en una casa de propiedad de éstos” y “todos estos son, sin duda, daños al espíritu”, señaló el fallo de la Sala IV de la Cámara Civil y Comercial de Mendoza.

El tribunal, que confirmó un fallo de primera instancia, determinó una indemnización por daño moral a favor de la demandante por apenas 2.500 pesos (296.185 pesos chilenos).

“El daño moral es una modificación disvaliosa del espíritu, que no se corresponde exclusivamente con el dolor y que puede tener conmociones espirituales”, señaló el juzgado al fijar el monto de la indemnización.

SECCIÓN: Mundo
FUENTE: AFP, EFE