Aunque los documentos para reformular la Concertación datan de 2002, lo cierto es que en el último año, una vez fuera del poder, las ideas de legisladores y analistas del bloque opositor proliferaron hasta desembocar en “Nuestro Compromiso”.

Los intentos por reformular la Concertación han abundado en los últimos años, pero sin duda la necesidad de renovación se hizo más patente a partir de las elecciones 2010, cuando el –hasta ese entonces- bloque gobernante perdió, tras 20 años, el poder a manos de la Coalición por el Cambio.

Tras varios dimes y diretes, el 5 de octubre, cuando se conmemoraron 23 años del aniversario del triunfo del No, los presidentes de la DC, el PS, el PPD y el PRSD dieron a conocer -tras intensas negociaciones- el documento “Nuestro compromiso”.

El texto apunta a “conformar una nueva mayoría política y social” de centro e izquierda, a través de un “foro democrático” más amplio que la Concertación. Ello con el objetivo de presentar a la ciudadanía un “proyecto país” inclusivo y acorde con las reformas que la ciudadanía está demandando en materia educacional, política y tributaria, entre otras.

El documento “Nuestro Compromiso” surge luego de que Carolina Tohá lanzara, hace unas semanas, el texto “Convergencia opositora e inicio del camino hacia una nueva coalición”, que generó gran polémica, porque sectores del conglomerado interpretaron que la líder pepedé estaba dando por superado al bloque opositor.

Pero el documento de Tohá tuvo como antecedente directo una carta de José Antonio Gómez. El presidente del PRSD planteó en enero la creación de un nuevo referente bajo el nombre “Opción democrática“, dando por superada la marca Concertación.

El texto del presidente del PRSD simplemente reafirmaba el mismo diagnóstico puesto en evidencia en el documento suscrito con todos sus colegas este pasado 5 de octubre: la “Concertación como está actuando se agotó”.

DESDE LOS AUTOFLAGELANTES

En los debates internos de la Concertación se marca como un hito el año 2002, cuando diputado Sergio Aguiló, que militaba en el PS, emitió su texto “Chile entre dos derechas”. Sus postulados hicieron más evidentes las diferencias entre los “autoflagelantes”, que se enfrentaban a los “autocomplacientes” en pleno gobierno de Ricardo Lagos.

Sólo en 2007, la Concertación retomó la discusión interna con “El nuevo progresismo”, de José Antonio Viera-Gallo e Ignacio Walker,  y con “Concertación: tres fuentes de potencial “Crisis Catastrófica”, del sociólogo y cientista político Antonio Cortés Terzi.

La idea de una nueva Concertación siguió cobrando forma durante el gobierno de Michelle Bachelet. Guido Girardi (PPD), Mariano Ruiz-Esquide (DC), Nelson Ávila (PRSD) y Carlos Ominami (ex PS) lanzaron en 2009 una convocatoria denominada “Por una opción progresista y ciudadana: una Nueva Concertación” mientras que en 2010, Carlos Ominami y el analista Alfredo Joignant plantearon sus “Notas para refundar la coalición”.

También el año pasado se conoció el documento “Refundar la Concertación”, de Germán Correa, mientras que Antonio Leal lanzó otro texto: “Llegó la hora de superar a la Concertación” en el mismo período.

SECCIÓN: País
FUENTE: Nación.cl