“El Presidente les explicó que es una decisión que toma él y que para él no es un tema tabú”, señaló el ministro de Economía. Titular de Hacienda reiteró que “no necesitamos aumento de tributos”, pero matizó señalando que “el Gobierno no puede descartar de plano cualquier ajuste”.

Versiones distintas hubo en La Moneda sobre una eventual reforma tributaria, tras la cita entre el Presidente Sebastián Piñera y sus ministros con la plana mayor de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC). Mientras los empresarios se retiraron de Palacio declarando que el gobierno les había garantizado que no habrá un alza de tributos, otra fue la declaración de los titulares de Economía, Pablo Longueira, y de Hacienda, Felipe Larraín.

El Presidente fue muy honesto, les explicó que es una decisión que toma él y que para él no es un tema tabú, y se los dijo en forma muy clara“, señaló en forma escueta el titular de Economía, quien en anteriores intervenciones ya se ha manifestado a favor de una recarga impositiva.

La reforma tributaria tampoco quedó descartada del todo por Felipe Larraín. Según el  jefe de las finanzas públicas, el tema “no fue de gran discusión” con los empresarios, y aunque reiteró su postura de que no hay necesidad de subir los impuestos, esta vez no cerró la puerta en absoluto a evaluarlo como posible mecanismo para sacar adelante los programas sociales y los compromisos adquiridos en materia educacional.

“El Gobierno no puede dejar de lado y descartar de plano cualquier ajuste tributario que pueda hacerse no sólo en este año, sino que en los años futuros”, comentó.

Sin embargo, mantuvo su postura de que “no necesitamos aumento de tributos”, dado que el financiamiento provendrá del crecimiento. Otra vía para conseguir recursos, señaló, es una eventual alza en el  precio del cobre, el cual generará “recursos adicionales para hacer un gasto razonable”.

SEÑAL DE TRANQUILIDAD

Según Larraín, en el encuentro con los empresarios hubo “un intercambio muy franco de opiniones” respecto de la situación nacional e internacional.

En este sentido, el jefe de las finanzas públicas expresó que “la economía chilena está sana, sólida, pero no somos inmunes, no estamos blindados respecto de lo que está pasando en el mundo, por lo tanto tenemos que cuidar nuestra economía. Es un esfuerzo en que como gobierno tomamos lo que nos corresponde, pero también hacemos un llamado a los empresarios y a la sociedad civil a ayudarnos en momentos complejos, porque éste es un problema de todos”.

Así mientras el llamado a los empresarios fue a “seguir adelante con sus inversiones, contrataciones para que tengamos empleos, inversiones importantes y sigamos apuntalando la economía” a la sociedad civil se le instó a “entender que hay demandas que pueden ser muy legítimas, pero que -particularmente en los momentos en que estamos enfrentando en la economía mundial- no se puede satisfacer todo y ahora”.

Las palabras de Larraín aluden directamente a las demandas en materia educacional, donde –expresó- “el gobierno ha hecho una propuesta maciza e histórica (…) Estamos haciéndolo dentro de los marcos de responsabilidad que podemos hacer y dándole una prioridad importante a la educación, pero tenemos que entender que necesitamos responsabilidad en las demandas”.

“Sin duda que hay una preocupación (por el clima social), porque lo que percibimos como gobierno es que frente a los planteamientos que hacemos y a las iniciativas que se han planteado, hay actitudes intransigentes del otro lado. Lo que no puede ser es que si uno hace un planteamiento y se avanza en forma significativa, siempre sea o es todo o nada”, aseveró.

SECCIÓN: Economía
FUENTE: Nación.cl